En 2010 en España estos productos facturaron un total de 5.800 millones de euros
El conocimiento de los fármacos clásicos ha mejorado con el uso de los biológicos
A.D.C.
Madrid
El uso de los medicamentos biológicos para el tratamiento de diversas áreas terapéuticas ha aumentado en los últimos años. Sin embargo, no se trata de una tendencia novedosa, porque desde finales del siglo XX este tipo de fármacos ha tenido un avance progresivo en términos de facturación. Ésta fue una de las conclusiones de la tercera edición de “Un café con…”, iniciativa organizada por la farmacéutica norteamericana Pfizer, que en esta ocasión giró en torno a los beneficios y al avance de los medicamentos biológicos.
Las ventajas que acarrean estos fármacos a algunos pacientes no son la única causa de crecimiento de los mismos en el mercado mundial de medicamentos. En este sentido, según la jefa del servicio de Reumatología del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Universitario La Princesa de Madrid, Rosario García de Vicuña, los medicamentos biológicos han “enseñado a utilizar mejor los medicamentos que teníamos antes”.
Por su parte, el director de Comunicación y RSC de la filial española de Pfizer, Francisco García Pascual, afirmó que “los expertos predicen que vayan ganando cuota de mercado”. Asimismo, hizo referencia a los datos de facturación de los medicamentos más vendidos del mundo. En el top ten figuran en la actualidad cinco medicamentos biológicos, aunque las previsiones de los expertos apuntan a que, en 2015, “esta cifra llegue a siete”.
Igualmente, García Pascual también puso sobre la mesa los datos de facturación de los medicamentos biológicos en nuestro país, que en 2010 alcanzaron los 5.800 millones de euros en ventas, lo que supuso un incremento del 8 por ciento en valores con respecto al año anterior.
Por otro lado, García de Vicuña analizó las diferencias de acceso a los medicamentos biológicos que existen en los países europeos y destacó que “no todas vienen motivadas por el factor económico”. En España, que está situada en la zona media de esta lista de nivel de acceso, también existen desigualdades entre las diferentes comunidades autónomas a la hora de prescribir este tipo de medicamentos. Eso sí, recordó que, durante 2007 y 2008, la facturación de los fármacos biológicos se disparó en España, aunque en 2009, posiblemente motivado por la crisis económico, el crecimiento sufrió un receso.
Medicamentos seguros
García de Vicuña fue la encarga de desgranar el funcionamiento de los medicamentos biológicos. En este sentido, aseguró que están “diseñados” para atacar una diana terapéutica específica. Además, destacó la seguridad de este tipo de fármacos, aunque puntualizó que “son seguros cuando se indican en pacientes en los que claramente el beneficio supera al riesgo”. De ahí que concluyese que “no todos los pacientes son candidatos” a recibirlos.
La jefa del Servicio de Reumatología del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Universitario La Princesa mencionó a la artritis reumatoide y a la espondilitis anquilosante como dos de las enfermedades que más se han beneficiado, para encontrar un tratamiento, con la llegada de los fármacos biológicos. A este respecto, dijo que antes de la llegada de este tipo de fármacos con estas indicaciones no existían alternativas terapéuticas “realmente útiles”. Sobre los avances logrados con la AR, destacó que “con la introducción de los biológicos, hemos conseguido que el paciente entre en remisión cuando no respondían al tratamiento químico”.
Por su parte, y para mostrar los beneficios de los fármacos biológicos en psoriasis, el jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, Francisco Vanaclocha, afirmó que “están al caer muchos fármacos biológico más” para el tratamiento de la enfermedad. Asimismo, Vanaclocha hizo referencia al cambio de mentalidad que han afrontado los médicos, que, según él, han de tener en cuenta “muchos más puntos de chequeo” a la hora de administrar el medicamento. Con ello, se logra un mejor manejo y control de los pacientes con psoriasis.






































