Pregunta. Marta, está feo preguntar por la fecha de nacimiento. ¿Me puedes decir tu signo del zodiaco?
Respuesta. No, eso me lo reservo. Es muy relativo, me gusta que me lo adivinen, porque yo lo adivino. Los signos tienen su parte negativa y su parte positiva.
P. Aire, agua, fuego o tierra. ¿Con cuál te identificas más?
R. Lo ideal sería que todos tuviéramos en la carta natal los cuatro elementos. Soy un signo que coincide con mi ascendente y tengo unos planetas en fuego que se me notan mucho.
P. ¿Miras por el microscopio tanto como por el telescopio?
R. Digamos que soy una apasionada del laboratorio y me gusta mirar por el microscopio, la microbiología. También me encanta la gestión, que tiene que ver con mi carta astral. Desde pequeñita dirijo, nací mandona.
P. Primera plaza de la oposición, ¡cualquiera te gana!
R. Cuando me pongo a conciencia soy una buena competidora.
P. ¿En clase eras de las que atendía o leía el horóscopo?
R. No, yo atendía. Si algo me define es que soy muy curiosa y tengo un trabajo que me apasiona.
P. Pero el racionalismo separó la Astronomía de la Astrología. ¿Con cuál te quedas?
R. Me gusta la Astronomía, pero la Astrología es muy antigua. Fíjate que hasta los reyes tenían sus astrólogos que les orientaban.
P. Quizá le hiciera falta a más de uno. ¿No has tenido ganas de mandar a alguien a otro planeta?
R. La verdad es que sí. Hay que intentar ser ecuánime, porque el sector está teniendo problemas, y no mirar tanto al bolsillo.
P. Para conseguir el equilibrio entre la pública y la privada, ¿te acoges a la Astrología?
R. A veces hay que saber elegir los momentos más adecuados para las negociaciones.
P. ¿Te han influido los astros en tus decisiones profesionales?
R. No han dirigido mis decisiones, pero me ayudan a comprender a los demás. Me gusta valorar con microscopio cualquier papel, cada uno en su justa medida, y desde pequeña me rebelo contra las injusticias.
P. ¿Contra las de los analistas?
R. Totalmente, ya me rebelo.
P. ¿No te sientes un poco bruja?
R. Soy bastante intuitiva, pero tengo el mismo defecto que mi padre, pienso que todo el mundo es bueno. Cuando me mosqueo normalmente llevo razón.
P. En el universo queda mucho por conocer. En los analistas…
R. Que hay mucho analista enamorado de su profesión, el laboratorio clínico es apasionante.
P. Con la carrera de piano, ¿marcas los tiempos o improvisas?
R. Cuando trabajo soy metódica, pero si tengo una idea de repente soy intuitiva. Me dejo guiar por la improvisación porque siempre sorprende, y eso es bueno.
P. Venga, hazme una predicción.
R. Estoy convencida de que tiraremos para arriba. Igual hay que adaptarse pero, ¿cuándo no? Los analistas hemos demostrado gran capacidad de adaptación. De lo que en mi dependa, triunfaremos.
P. ¿Adivinarías mi signo?
R. Tu imagen me muestra agua, pero veo una disciplina en la que influye el aire. ¿Me equivoco?
P. No, ¡has acertado!
Marta García Collía (Madrid, “la fecha me la reservo, por coquetería”), recién elegida vocal nacional de Análisis Clínicos, es jefe de sección en el Hospital Universitario Ramón y Cajal desde hace 29 años y, desde 2006, vocal del COF de Madrid. Fue la primera farmacéutica en su familia y siempre le ha llamado la atención mirar las estrellas. Si pudiera ser una sería Jacqueline Bisset, por su estilo. Los lugares exóticos le fascinan, pero aún no conoce las ruinas de Babilonia, cerca de Bagdad, donde nació su gran afición, la Astrología. Con astros o sin ellos tiene claro que luchará por el sector público y privado, porque tienen las mismas amenazas.





































