La industria farmacéutica americana ha vuelto a la senda de la normalidad, con una significativa recuperación de la actividad innovadora en 2012. Tras la caída del 10,6 por ciento que experimentó la inversión doméstica en I+D en 2011, parece que, según las estimaciones realizadas por la asociación americana de laboratorios farmacéuticos innovadores (PhRMA), el bache se ha superado, al menos en clave interna.
Los datos indican que las compañías asociadas a la patronal invirtieron en 2012 unos 36.800 millones de dólares en la investigación y desarrollo de nuevos productos, frente a los cerca de 36.400 millones que destinaron a esta misma actividad en el ejercicio anterior, con lo que el repunte ha sido del 1,2 por ciento. La tendencia positiva marcada a nivel interno choca con el comportamiento que han tenido estas empresas de cara al exterior. En este sentido, los resultados del estudio de la PhRMA indican una caída cercana al 5 por ciento, al pasar de los 12.300 millones en 2011 a los 11.700 millones que se invirtieron a cierre de 2012.
Asimismo, y para hacer una valoración más real sobre el esfuerzo realizado, merece la pena analizar el porcentaje de las ventas que las compañías han destinado a hacer I+D. El comportamiento también ha sido ligeramente positivo a nivel doméstico, ya que los laboratorios han pasado de invertir un 19,4 por ciento en 2011 a un 20,7 por ciento en 2012, casi un punto más. A nivel global, y pese a que también se ha dado una evolución positiva, la cifra se mantuvo en el 16,4 por ciento.
En cuanto a las etapas de la investigación clínica que más fondos absorbieron, destaca la fase III, a la que se destinó el 35, 8 por ciento de la inversión total que hacen los laboratorios asociados a la patronal americana. La fase preclínica, con un 21,5 por ciento, ocupó la segunda posición.






































