La acción de la multinacional norteamericana Lilly cotiza actualmente a 60,1 dólares (aproximadamente 43 euros), cerca del límite superior de su rango de variación del último año. Su comportamiento presenta dos periodos bien diferenciados: hasta el pasado mes de octubre su evolución fue descendente, prolongando la senda que traía de meses anteriores. A partir de entonces Lilly consiguió revertir esta evolución y comenzó a recuperar posiciones, movimiento que ha mantenido hasta el día de hoy.
En la comparación interanual, cabe destacar que este valor bursátil presenta una subida del 6 por ciento mientras que desde principios de año su ganancia se sitúa en el 18 por ciento, comportamiento muy superior al de la media del sector. Por último si se compara con el punto de inflexión del pasado mes de octubre cuando marcó su mínimo anual este valor se ha revalorizado desde entonces un 28 por ciento.
Los últimos resultados publicados corresponden al primer trimestre del año en curso. Los ingresos ascendieron a 4.683 millones de dólares (3.500 millones de euros), un 16 por ciento inferiores a los del mismo periodo del ejercicio anterior. Esta caída responde básicamente al vencimiento de las patentes de sus fármacos Cymbalta y Evista, impacto que se vio atemperado significativamente por el buen comportamiento del negocio internacional, especialmente en los mercados emergentes y en el mercado japonés. Desglosando esta variación, un 8 por ciento corresponde a menores volúmenes, un 6 por ciento a menores precios y un 2 por ciento a un impacto negativo del tipo de cambio.
Las ventas en Estados Unidos descendieron un 34 por ciento hasta los 2.084 millones de dólares (1.550 millones de euros), representando el 44 por ciento de la facturación total del grupo. Por su parte las ventas internacionales ascendieron a 2.599 millones de dólares (1.900 millones de euros), 56 por ciento del total, experimentando un crecimiento interanual del 5 por ciento. También el margen bruto se deterioró descendiendo un 5,4 por ciento hasta situarse en el 73,9 por ciento de las ventas. El beneficio neto del este primer trimestre de 2014 ascendió a 750 millones de dólares (550 millones de euros), un 40 por ciento inferior al del 2013.
Como hecho destacado en estos últimos meses cabe mencionar el acuerdo alcanzado con la farmacéutica Novartis para la adquisición de su negocio de salud animal. Esta operación le va a suponer a Lilly una inversión de 5.400 millones de dólares (4.000 millones de euros), permitiéndole fortalecer significativamente su posición en este segmento; se estima que esta operación podría quedar completada a finales del primer trimestre de 2015. En esta misma línea de actuación se inscribe otra adquisición, la compra de Lohmann SE, compañía con sede en Alemania y centrada asimismo en el segmento de salud animal; operación valorada en 440 millones de euros y que podría estar cerrada a finales del segundo trimestre del año en curso.
Por otro lado, señalar que los analistas financieros estiman para este valor un precio objetivo a corto y medio plazo de 61 dólares (44 euros), ligeramente superior a su precio actual. La subida de los últimos meses ha anticipado prácticamente el objetivo marcado a un año vista. En todo caso es de esperar que en el corto y medio plazo este valor mantenga su actual senda de subida, dada la solidez que viene presentando así como el hecho de que se trata de un valor que cuenta con un amplio potencial de recuperación, cotizando actualmente lejos del máximo histórico que marcó en 2000 cuando este valor bursátil llegó a alcanzar los 100 dólares (73 euros).






































