La gestión clínica ha empezado a dar los primeros pasos en algunas comunidades donde no estaba aún integrada. Mientras que Andalucía, Asturias, País Vasco, Galicia y Valencia han incorporado a los profesionales en la gestión directa de los recursos, organizando la actividad en torno a determinados procesos asistenciales, autonomías como Canarias y Extremadura acaban de diseñar su regulación para iniciar los proyectos pilotos.
En el caso de Canarias se trata de un modelo que ha sido demandado por diferentes colectivos profesionales. Además, ha sido objeto de estudio desde el ámbito nacional, como el informe Amphos (Análisis y mejora de los procesos asistenciales), en cuya elaboración participó más de medio centenar de gerentes de hospitales públicos españoles que recogen el impulso de la gestión.
Nuevas vías de gestión
En Canarias existe un mandato en forma de Proposición no de Ley del Parlamento autononómico, de junio de 2013, en el que insta al Gobierno de Canarias a crear el marco jurídico-administrativo adecuado para que se puedan generar áreas y unidades de gestión clínica en los centros asistenciales del Servicio Canario de Salud (SCS), como uno de los soportes para atender las necesidades de salud de los ciudadanos con mayor protagonismo de los profesionales. A este mandato del Parlamento, se añade que el anteproyecto del III Plan de Salud de Canarias contempla las unidades de gestión clínica entre sus líneas de actuación. En este marco, el SCS ha comenzado a pilotar en cuatro hospitales (Doctor Negrín, Universitario de Canarias, La Candelaria y el Materno Infantil) la gestión clínica.
Para este primer tramo, se han seleccionado cuatro servicios: Nefrología del Doctor Negrín, Nefrología del Universitario de Canarias, Pediatría y Cirugía Pediátrica de La Candelaria y en el de Aparato Digestivo del Materno Infantil. Tal y como comenta el responsable de gestión clínica del servicio canario, Guillermo Burillo Putze, la intención del SCS es que comiencen a funcionar en el segundo semestre de 2014 y el objetivo es conseguir una mayor autonomía en cuanto a compras y contrataciones, entre otros.
De este modo, “los beneficios que suponga su puesta en marcha se traducirán en mejoras técnicas del propio centro”, comenta, al tiempo que señala que las unidades de gestión clínica no tendrán entidad jurídica propia y no se cambiará la vinculación laboral de los trabajadores. En el caso de que no funcionasen, tendría vuelta atrás.
Funcionamiento
El diseño organizativo del modelo canario contempla un comité de seguimiento que velará y evaluará el funcionamiento de la gestión en las unidades. De este modo contarán con un director y un reponsable de enfermería que formarán parte del comité de dirección.
Asimismo, Burillo explica que una vez perfilados los acuerdos de gestión, estas áreas contarán con unos indicadores, una evaluación y unos cuadros de mando. Al mismo tiempo, el SCS pretende contemplar un cambio en los sistemas de información para dar paso a la automatización.
En cuanto a los incentivos, desde el servicio apuestan por un modelo que defiende el 90 por ciento de los incentivos del servicio y el 10 por ciento del centro. Además, también tiene previsto incluir los objetivos personalizados como el modelo andaluz. Asimismo, las unidades tendrán una integración en los distintos niveles asistenciales.
En definitiva, un pilotaje que pretenden que de resultados para que “en 2016 el resto de servicios se integren progresivamente al modelo de gestión”.






































