El control del déficit sigue impidiendo que la alineación de objetivos en materia de I+D se plasme en acuerdos concretos, en este caso, los que recoge la Segunda Carta por la Ciencia que los investigadores trasladaron la semana pasada al Ministerio de Economía y Competitividad. El Pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado, con el voto en contra del PP y la abstención de UPN y Foro Asturias, la moción del PSOE que incluye el decálogo de reivindicaciones científicas, a pesar de el grupo popular coincidía plenamente en objetivos y en un “80 por ciento” en su redactado.
“¿Dónde no podemos concretar una apoyo? En aquellos puntos que comprometen nuestra obligación de control del déficit público”, explicaba el portavoz del PP en la Comisión de Economía y Competitividad del Congreso, Alejandro Fernández. El grupo popular presentó por ello una enmienda, aunque la decisión del PSOE de votar el decálogo de los científicos en su integridad impidió finalmente que saliera adelante.
En su enmienda, los populares suprimían, según informa EP, la petición de los científicos de eliminar la restricción del 10 por ciento en la tasa de reposición del empleo público en el conjunto del sector de la I+D+i, así como la transferencia a los centros y grupos de investigación con proyectos aprobados independientemente de si su comunidad autónoma ha cumplido el objetivo de déficit o no. Tampoco aceptaban la mención al futuro de la carrera investigadora que hacen los científicos, que pide al Gobierno que haga una política “coherente, capaz de evitar la pérdida irreparable de generaciones futuras” de científicos.
En cuanto a la Estrategia de I+D+i, los científicos pedían su lanzamiento con inversiones que permitan cumplir el compromiso de una inversión del 2 por ciento del PIB para 2013-2016, mientras que el PP proponía llevar a cabo el lanzamiento de esta estrategia con inversiones que permitan cumplir el compromiso de una inversión del 2 por ciento en el año 2020. Además, los investigadores pedían mantener la inversión pública en ciencia básica, un punto al que el PP añadía en su enmienda “dentro de las disponibilidades presupuestarias correspondientes a cada ejercicio”.
El PP tampoco recogía en su enmienda la aplicación y el desarrollo del título II de la Ley de la Ciencia, centrado en los recursos humanos dedicados a la investigación y que persigue crear un esquema para el desarrollo profesional del personal investigador. Por último, y de acuerdo con esta ley, la Agencia Estatal de Investigación debía haberse creado el año pasado. Por ello los científicos solicitaban someter a votación la creación de la agencia estatal como organismo autónomo e independiente con un presupuesto plurianual.






































