Las patronales de oficina de farmacia critican la nueva vuelta de tuerca del Gobierno
El CGCOF afirma que puede echar por tierra distintos proyectos estratégicos
J. Nieto
Madrid
El ‘tijeretazo’ del Gobierno para cumplir el Programa de Estabilidad, que debería servir para reducir en ocho puntos el déficit del Estado hasta 2013 (del 11,2 al 3 por ciento), volverá a afectar una vez más a la farmacia. Si no de manera directa sí por el ‘efecto cascada’, ya que, al ser el último eslabón de la cadena del medicamento, la reducción del precio de los medicamentos excluidos del Sistema de Precios de Referencia supondrá un nuevo revés para su economía. Otro más, tras el recibido recientemente con la aprobación del Real Decreto Ley 4/2010.
La farmacia es pesimista respecto al futuro. A este respecto, el presidente de la patronal FEFE, Fernando Redondo, consideró que los nuevos recortes al sector farmacéutico, 1.300 millones de euros que se suman a los 1.500 del RDL, ponen en riesgo la supervivencia de la oficina de farmacia. Y es que, según sus cálculos, si el RDL les suponía una pérdida mensual de 1.474 euros, con los nuevos recortes se duplicará esa cifra.
“Podemos desaparecer, porque no podemos soportar más recortes”, afirmó. Al mismo tiempo, se quejó de que siempre son la diana del recorte. “Todo se carga sobre el mismo sector, no hay voluntad política para solucionar los problemas, para escuchar a los agentes implicados y para poner encima de la mesa ciertos temas”, dijo.
¿Cuáles son esos temas? Según él, “no se puede actuar sólo sobre la oferta y nunca sobre la demanda. Eso responde a que hay poca imaginación y siempre se actúa sobre los precios”. A este respecto, se preguntó que se tendría que ver “si hay un abuso en el consumo, porque a lo mejor no es así y lo que pasa es que se destina un presupuesto muy bajo”.
En la misma línea se expresó Pilar Navajas, presidenta de la patronal Fenofar. Según ella, estas medidas “ponen en riesgo la viabilidad de las farmacias, de puestos de trabajo, de la calidad en la atención y, en definitiva, del modelo farmacéutico actual”, y criticó “la incapacidad de la Administración para poner encima de la mesa medidas estructurales, ya que estas medidas son poco elaboradas, coyunturales y tomadas con prisas”.
Una posición que compartió el presidente de la patronal catalana Fefac, Xavier Tarradas. “La oficina de farmacia no puede soportar más recortes”, afirmó, y recordó que “en tan sólo dos meses la farmacia ha sufrido tres medidas importante de recorte, lo que deja al sector en una posición muy complicada”.
Sobre este aspecto, desde el Consejo General se indicó que este nuevo recorte, junto a las aportaciones de la farmacia por el RD 5/2000 y después de la aprobación del RDL 4/2010, “puede dificultar la importante labor social y sanitaria de las farmacias y su participación en medidas estructurales de control del gasto en medicamentos”. Es decir, que podría echar por tierra proyectos como la e-receta, la trazabilidad, servicios de AF o políticas de precios de referencia o PPA. Asimismo, confió en que “sea el último esfuerzo económico de la farmacia”, y solicitó “un compromiso urgente por parte de las administraciones para impulsar un imprescindible Pacto por la Farmacia que asegure la viabilidad de la prestación farmacéutica en todo el Estado”.
Otro ejemplo del malestar existente lo reflejó el COF de Madrid, que lamentó “profundamente” las medidas adoptadas. La institución presidida por Alberto García Romero consideró “decepcionante” que tras la aprobarse el RDL 4/2010 “el Ejecutivo incida de nuevo en la partida de los medicamentos para recortar gasto y lo haga además con nuevas bajadas de precios que se han demostrado totalmente ineficaces”.
Asimismo, precisaron que la continua rebaja de precios “pone en serios aprietos económicos a unas pymes que están tocando fondo”. Y lanzó una amenaza: “De llevarse a efecto el nuevo ajuste de precios, el Gobierno será responsable de la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de farmacias y el debilitamiento de una red que presta cobertura al cien por cien de la población”.
Los recortes también tendrán como damnificado a la distribución. El presidente de la patronal Fedifar, Antonio Mingorance, calculó que las perdidas que sufrirá este agente de la cadena del medicamento se elevaran hasta los 150 millones de euros. “La bajada de precio de los fármacos que no están dentro del SPR, unida a la de los medicamentos genéricos y los que habían perdido su patente, suponen unas pérdidas para nuestro sector de 150 millones”, precisó. Por este motivo, calificó las medidas como “un palo bastante fuerte”, aunque confió en que “puedan contribuir a mejorar algo este contexto de crisis”.
Las unidosis
Por otro lado, junto a la bajada del precio de los medicamentos no sometidos al SPR, otra medida que se pondrá en marcha para reducir el gasto será “la adecuación del número de unidades de los envases de los medicamentos a la duración estandarizada de los tratamientos, así como dispensación de medicamentos en unidosis”. Una medida que, ni mucho menos, ha sentado bien al sector.
Así, FEFE insistió en que “los envases comercializados ya se ajustan a la duración de los tratamientos”, ya que siguen las indicaciones de la Aemps acerca del “tratamiento medio mínimo necesario destinado a ser efectivo contra las patologías para las que es prescrito”. Además, consideraron que “la e-receta ya ajusta el número de envases al tratamiento”, y recordaron que ya hubo una experiencia sobre unidosis con antibióticos que se saldó con “un rotundo fracaso”.
En el mismo sentido se manifestó Fenofar, que calificó esta medida como “un brindis al sol” ya que implica que habría que modificar, por ejemplo, la Ley de Garantías. “Es una gran irresponsabilidad, porque creo que no se ha pensado en sus consecuencias”, consideró Navajas.






































