El sector farmacéutico pide una apuesta decidida a las administraciones en materia de patentes. Este fue el mensaje trasladado por dirigentes del sector a representantes públicos durante la III Conferencia anual de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España que llevó por lema ‘El poder de la innovación: la propiedad intelectual’. Un encuentro en el que la industria farmacéutica señaló dos apartados que desprotegen a la innovación. Por un lado, la rebaja del precio de un medicamento mientras tiene en vigor su patente. Por otro, la pérdida de tiempo durante las decisiones de precio y financiación que reducen el periodo de explotación que permite la protección intelectual.
El consejero de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, se mostró comprensivo con la industria al indicar que “hay tiempos muy largos entre la obtención de patente y la entrada en los mercados; no debe ser así”. Por su parte, Regina Revilla, presidenta de la Asociación Española de Bioempresa (Asebio), explicó que “respetar el tiempo de protección de patente es fundamental para poder continuar con la inversión y, por tanto, seguir aportando innovación”.
De otro modo, se señaló que España renunció a formar parte del sistema único de patentes europeo por divergencias idiomáticas con Alemania y Francia, postura que defendió Marisa Poncela, secretaria general de Ciencia, Tecnología e Innovación, para apoyar a las compañías nacionales. “No es lógico que una empresa compita en desigualdad y tenga que acometer inversiones en traducciones”, dijo. Por contra, Gonzalo Ulloa, presidente del bufete Gómez-Acebo y Pombo, aseguró que se trataba de “un error”.






































