El próximo mes de abril se cumplirá un año desde que el Servicio Gallego de Salud (Sergas) diese el visto bueno a que las farmacias de Pontevedra iniciasen el piloto de un programa de detección precoz de la diabetes. El objetivo era identificar pacientes con riesgo y, en el horizonte, que fuese un servicio concertado con la Administración e implantado de forma global. El piloto —basado en el test de Findrisc y el seguimiento) ha llegado a 4.222 ciudadanos, de los cuales un 21 por ciento presentó “riesgo alto o muy alto” de padecer diabetes en la próxima década. Tras las derivaciones al médico, el 42 pro ciento está considerado “actualmente” como diabético tras el diagnóstico facultativo. El coste medio de la atención al paciente en esta prueba piloto es de “110 euros, mucho menos de lo que se ahorra el Sergas gracias la identificación prematura del paciente”, según ha destacado Alba Soutelo, presidenta del COF de Pontevedra, durante la mesa “Servicios Farmacéuticos de prevención y atención al paciente, celebrada este 26 de marzo en Infarma.
Pese a ser un programa en el que participa el propio Sergas, Soutelo ha confirmado reticencias de los médicos de atención primaria con él. “Hubo médicos que se implicaron en el programa, pero también otros que no realizaban nuevas pruebas tras la derivación o que directamente desaconsejaban hacerse la prueba en las farmacias”. El Colegio de Médicos de Pontevedra y de sindicatos de Enfermería mostraron sus reticencias que, por el contrario, sí fue apoyo en el caso de las sociedades científicas de ambos ramos, ha puntualizado la presidenta de los farmacéuticos pontevedreses. Aun así, Soutelo no duda: “Creemos que se debería extender a toda Galicia y ser concertado”.
También en Madrid hay una experiencia desde hace una década en la que cabría plantearse si el farmacéutico está siendo ‘aprovechado’ tanto como se podría. El Programa de atención al mayor polimedicado de su Consejería de Sanidad tiene adscritos 201.500 pacientes a fin de mejorar su adherencia terapéutica mediante su seguimiento en centros de salud o farmacias, según el caso. Es el médico y la enfermera de cada centro de salud quienes decidían si el paciente era incluido en el programa y donde se le realizaría el seguimiento. Pues bien, solo 1.172 pacientes (2,2 por ciento) han sido seguidos desde las 986 oficinas de farmacia madrileñas que participan en el programa: una media de 1,2 pacientes por farmacias. “Son cifras bajas una década después; debería haber mayor coordinación y lo limitarse a la buena sintonía que haya entre centros de salud y farmacias en determinadas zonas”, ha indicado en esta mesa Óscar López, vocal de Titulares del COF de Madrid.
No conviene meter a todos en el mismo saco, obviamente. “Somos muchos los que también creemos que el resto de agentes sanitarios deben ayudarnos en la atención del paciente crónico”, ha manifestado Antonio Aranzana, director médico del CAP Claret de Barcelona. Y no le falta razón: en esta región se acaba de anunciar un programa de atención farmacéutica al paciente crónico complejo con un papel protagonista de las boticas. Ahora bien, reconoce esa todavía existencia de ‘celo’ profesional. O desconocimiento. “Ese cierto que hasta hace unos años, para el colectivo médico de atención primaria los farmacéuticos eran vistos como meros dispensadores, aunque también es cierto que sigue creciendo el número de los que os vemos como agentes de salud”. Asimismo, ha corroborado que “los médicos de familia de Barcelona creemos en este proyecto” y que son ellos también los ‘responsables’ de “hacer ver al resto de profesionales del centro la ventaja de colaborar con los farmacéuticos”.
Pilar García, ex presidenta del COF de Navarra, también ha participado en esta mesa para centrarse en el liderazgo que deben asumir los colegios en la defensa e implantación de los nuevos servicios, así como en la concienciación del colegiado. “Los colegios deben motivarlos en los nuevos servicios, y, en concreto, el presidente debe ser el que tire de los proyectos asistenciales”. Es lo que ha hecho este colegio, por ejemplo, respecto al programa ConSIGUE, que ha sido analizado en esta mesa. “El seguimiento farmacoterapéutico es la excelencia profesional”, ha destacado.
Donde no parece haber ‘celo’ en el ´ámbito de la mutualidad privada. En esta mesa se ha presentado por parte de oriol Doménech, director del Centro Médico de Mutua General de Cataluña el programa de prevención de riesgo cardiovascular para sus mutualistas en las farmacias del barrio barcelonés de Sarriá y que ahora, se extenderá a aquellas farmacias que quieran adherirse, ha confirmado Doménech. En el piloto han participado 133 mutualistas, detectándose ocho casos de “alto riesgo” cardiovascular (6 por ciento). Otro 75 por ciento presentaba riesgos.






































