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Redacción, RSC El 16 de abril del mes pasado se hizo pública la propuesta de la Comisión Europea en materia de RSE que propone un cambio radical al marco normativo actual sobre la transparencia de la información que las grandes empresas brindan en materia de sustentabilidad social y medioambiental. Según esta propuesta, las empresas de más de 500 empleados o que coticen en bolsa deberán divulgar información sobre riesgos y resultados en asuntos medioambientales, sociales y laborales, el respeto de los derechos humanos, corrupción y diversidad. Cabe destacar que menos del 10 por ciento de las mayores empresas europeas divulga este tipo de información, frente a una mayor demanda tanto por parte de distintos grupos de interés como inversores y consumidores, entre otros. En la actualidad, la Cuarta Directiva sobre Derecho de Sociedades hace referencia a la divulgación de la información no financiera de modo que las empresas pueden optar por hacer pública cierta información sobre los aspectos medioambientales, sociales y de otra índole de sus actividades. Sin embargo, el gobierno europeo señala que las exigencias de la legislación vigente han demostrado ser ineficaces y confusas y se aplican de un modo muy diferente en los distintos estados que conforman la unión, creando disparidad en lo que a política común se refiere. Apoyar al emprendedor Por otro lado, la Comisión Europea acaba de crear una plataforma para fomentar el espíritu emprendedor. Startup Europe nace con la finalidad de poner en contacto las distintas iniciativas de emprendimiento o innovación existentes en la Unión Europea, facilitando el diálogo entre los emprendedores y el intercambio de sus experiencias, talentos y conocimientos. En el marco de la iniciativa se ha creado el Club de Líderes Europeos de Emprendedores. Del mismo modo, se pretende fomentar la creación de redes de financiación colectiva que conecten otras plataformas ya existentes y el intercambio de conocimientos técnicos y tecnológicos. Además, los eurodiputados han aprobado limitar las remuneraciones obtenidas por los banqueros con una nueva directiva que impone unos requisitos de capital más exigentes a las entidades con el propósito de facilitar el flujo del crédito a la economía real y reforzar al sector ante las crisis presentes y futuras. Así las primas anuales de los banqueros no pueden superar el salario fijo anual y, también, los bancos deberán dotarse con reservas de capital más elevadas que actúen como colchón financiero en el caso de deudas. viernes, 17 de mayo de 2013 h






































