Presidente Editor de EG viernes, 20 de noviembre de 2015 h
La Sanidad hasta ahora ha sido monocolor. Para lo bueno y para lo malo. Lo bueno son las decisiones correctas, unas más aceptadas y populares que otras. Sólo el tiempo dirá si se acertó en el pasado con los Gobiernos alternos del PP y del PSOE, que han dibujado la Sanidad que tenemos hoy en España. Pero ahora la Sanidad será de colores, naranja, morada o verde, y ya no veremos decisiones apoyadas por un sólo grupo parlamentario; el que gobierna lo hará con apoyos relevantes.
La democracia nos trae un 20-D en el que la mayoría quiere que haya solidez en el Gobierno, pero que los partidos emergentes tengan algo que decir. Siempre se ha hablado de manera peyorativa de la politización de la sanidad. Se trata de la demagogia que suele realizarse para obtener un rédito político. Recientemente, una plataforma de afectados de la hepatitis C, la que se encerró en un hospital madrileño, ha decidido concentrarse delante del ministerio. No le basta que hayan sido tratados 27.000 pacientes. La propia Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos (FNETH) ha afirmado que esa manifestación no tiene sentido, y que tan sólo angustiará a los que estén pendientes de ser tratados. Es exactamente eso lo que provoca la demagogia en materia sanitaria: angustia. En España, el Gobierno monocolor legislaba y la oposición monocolor se lamentaba de la política sanitaria de turno. Y, en medio, un Consejo Interterritorial del SNS que escenificaba la pugna política, con muy pocas excepciones que han sido manejadas con habilidad por los ministros que han tenido en Rubén Moreno, recientemente, y en Pepe Martínez Olmos, anteriormente, su mayor capacidad de diálogo y capacidad como secretarios generales de Sanidad.
Pero el 20-D, según dicen todas las encuestas, traerá otros modelos sanitarios. ¿Cuáles? Una cosa es segura: ya nadie duda de que la Sanidad es una prioridad económica y debe ser suficientemente dotada. Desde el PSOE que propone en su programa electoral alcanzar un 7% del PIB en Sanidad, hasta Podemos que quiere 8.800 millones de euros más. El programa económico de Ciudadanos, co-liderado por el catedrático de la London School of Economics, Luis Garicano, incluye redistribuir una parte de las inversiones en obra pública (como el AVE) hacia la investigación y la Sanidad. También quieren en C’s dotar de capacidad fiscal a las CC.AA. que quieran recaudar más para Sanidad.
Será esta semana cuando escuchemos de primera mano estas fórmulas sanitarias y económicas por primera vez en un debate: el número dos por la lista de Ciudadanos en Madrid al Congreso, Francisco de la Torre, que co-lidera junto a Garicano la economía de un partido que aspiraba a influir hace meses, y ahora apunta a la Moncloa. El PSOE tiene mucho que aportar en Sanidad, si cuenta con personas del peso de Rafael Bengoa y Pepe Martínez Olmos, y la descripción de su modelo sanitario en lo económico es realista, detallada y lógica. La sombra del modelo andaluz de subastas, ATEs etc. no le favorecerá. Por su lado, el PP ha designado para el debate del 24N a José Ignacio Echániz. A él le tocará explicar si el modelo corregirá la equidad, legislará lo que se ha quedado pendiente y, sobre todo, si entusiasmará al votante.
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El primer debate económico y sanitario de cara a las elecciones generales del próximo 20-D sitúa a Echániz (PP), Martínez Olmos (PSOE) y De la Torre (C’s) para defender las propuestas programáticas.
El futuro de la sanidad, el 24N, con la visión desde Cataluña, País Vasco y Castilla y León, a través de sus respectivos consejeros: Boi Ruiz, Rafael Bengoa y Antonio María Sáez.
25.000 muertes al año por infecciones multiresistentes provoca que la Unión Europea actúe: se investiga con nuevos antibióticos tras 20 años de carencias.
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Ya ningún partido duda de que la Sanidad
es una prioridad económica
y requiere
de mayor inversión






































