c. r. / C. A. Madrid | viernes, 02 de diciembre de 2011 h |

Pocas novedades, al margen del proyecto en sí mismo, depara el borrador de la resolución que determina los nuevos conjuntos de medicamentos de ámbito hospitalario y sus PR. La explicación de motivos es exacta a la que justifica los conjuntos de medicamentos que se dispensan en oficinas de farmacia, sin embargo, incluye un aspecto que sin duda dará mucho que hablar. Del total de los 69 conjuntos de carácter hospitalario, tres se han formado gracias a la existencia de especialidades biosimilares, a pesar de que no existe posibilidad legal de sustitución.

Estos tres conjuntos dan nombre propio a la última modificación del sistema de precios incluida en la Ley de Garantías, por la que se entiende por conjunto “la totalidad de las presentaciones de medicamentos financiadas que tengan el mismo principio activo e idéntica vía de administración entre las que existirá incluida en la prestación farmacéutica del SNS, al menos, una presentación de medicamento genérico o de medicamento biosimilar”.

Por lo demás, la resolución imita el mecanismo conocido del sistema de precios: el coste/tratamiento/día menor, calculados según la dosis diaria definida, marca el precio de referencia en cada conjunto y deja el umbral mínimo en 3,12 euros, aunque susceptible de bajar (nunca más allá del euro de precio industrial). Eso sí, lo que no aclara la resolución es el papel del SPR en un entorno de concursos públicos, como el hospitalario.

El fallo metodológico que el sector farmacéutico reclama desde hace años corregir en el cálculo de los precios de referencia (PR) volverá a provocar quebraderos de cabeza si antes del 1 de abril no se actualizan otra vez los precios menores. Las consecuencias de ese fallo se vieron en todas las órdenes (ahora resoluciones) de precios, aunque nunca con la magnitud de 2009, cuando hasta 2.109 presentaciones de medicamentos estaban incluidas en agrupaciones homogéneas cuyos precios menores eran superiores al precio de referencia. Todo ello se produjo a causa del cálculo de los PR en función del coste por dosis diaria definida (DDD). El tropiezo en la misma piedra provoca ahora unos efectos que dejan pequeños los de la orden de diciembre de 2008. Así, según un análisis del proyecto de resolución llevado a cabo por EG, 3.983 presentaciones tienen un precio de referencia por debajo del menor.

Los motivos que explican esta situación son los mismos que en ocasiones anteriores. De un lado, presentaciones ya existentes han bajado sus precios. De otro, han surgido nuevas presentaciones con distintas dosificaciones que han obligado a recalcular, en base al coste por DDD los precios de todas las presentaciones incluidas en ese conjunto. No es de extrañar, por tanto, que el sector incida en sus alegaciones en que el cálculo de los PR se realice en base a presentaciones y no a principios activos, y menos aún en función de DDD, que da lugar a crear PR artificiales. No es la única alegación que volverá a repetirse. El proyecto afecta a un total de 9.025 presentaciones. De ellas, 2.520 no están comercializadas y alguna podría fijar PR.

La orden, en números

Por otro lado, el precio de referencia se iguala al menor vigente desde el pasado 1 de noviembre solo en 2.327 presentaciones, poco más de la cuarta parte del total y en el caso de 2.124 presentaciones el precio de referencia se sitúa en 3,12 euros a causa del umbral mínimo, a pesar de que el precio menor esté por debajo. De este modo, un cambio en ese umbral, que según la Ley de Garantías podría llegar a 1,56 euros, forzaría la bajada de precio.

Numéricamente, la resolución se salda con la creación de 34 nuevos conjuntos y la eliminación de cuatro (uno por la anulación de la autorización de los genéricos que lo formaban y tres debido a que su PR se ha situado por debajo del precio umbral mínimo). El único conjunto que se mantiene inactivo es el de galantamina DCI, que afecta a cuatro presentaciones.

En cuanto a las innovaciones galénicas, solo siete presentaciones de un principio activo, tacrolimus DCI, se verán excluidas temporalmente del sistema. Por contra, dos presentaciones más entrarán en él, después de haber expirado su declaración.

Los plazos vaticinan una navidad atareada para el sector. La resolución podría estar publicada en el BOE a finales de diciembre. Diez días después, las compañías deberán comunicar el nuevo precio si voluntariamente deciden comercializar las presentaciones de sus medicamentos a un precio inferior al de referencia; a los 50 días, la industria servirá a precio nuevo; a los 70 lo hará la distribución y a los 90 la farmacia.

¿Habrá repesca?

Otra duda surge del análisis del texto del proyecto de resolución. La orden del año pasado indicaba que los laboratorios que voluntariamente decidieran comercializar las presentaciones de medicamentos a un precio inferior al autorizado para adecuarlo “a un nivel igual o inferior al de referencia”, sin modificar el código nacional, deberían comunicarlo a la dirección general de Farmacia. Sin embargo, el proyecto actual elimina la mención a adecuar el precio al de referencia, y limita la comunicación al ministerio de las bajadas voluntarias a las compañías que quieran comercializar “a un precio inferior al de referencia”. Una redacción que da a entender que las compañías no deben comunicar nada si su deseo es ajustarse al PR marcado.

Por otro lado, permitir esa bajada dejaría en manos de muy pocas compañías el mercado de toda una molécula y podría generar graves problemas de desabastecimiento. La solución pasaría por un periodo de repesca como el que Sanidad habilitó en septiembre para paliar esta circunstancia. De lo contrario, se obligaría a afrontar un cambio de código nacional, con todo lo que ello conlleva (solicitudes, tasas, tiempo y la retirada de los stocks para servir con el nuevo código). Sin embargo, el proyecto de resolución no hace ninguna referencia a esta posibilidad.