Creen que tras el RDL 8/2010 no hay margen para mantener la oferta actual

Algunas han pedido por carta a sus socios “comprensión” ante este nuevo rumbo

| 2010-06-04T15:47:00+02:00 h |

alberto cornejo

Madrid

Se avecinan tiempos de austeridad en la distribución farmacéutica nacional. En un claro ejemplo de efecto dominó, los mayoristas ya reconocen que el descenso de beneficios que acarrearán los descuentos del 7,5 por ciento que deben aplicar en los fármacos financiados por el Sistema Nacional de Salud (que se plasma en la reducción de 0,57 puntos en su margen de negocio) supondrán pérdidas millonarias para todas ellas. Unas pérdidas que obligarán a redefinir sus estrategias de costes y, en última instancia, a replantear “a la baja” sus recursos humanos y, en especial, sus ofertas de servicios al socio. “Con las nuevas medidas no hay margen suficiente para mantener todos nuestros servicios”, indica Antonio Abril, presidente de Hefame, distribuidora que ya ha anunciado estudiar la viabilidad de algunos de sus servicios actuales.

El vaticinio de Abril es secundado por el conjunto de mayoristas, con independencia de su cuota de mercado o su ámbito de actuación. “Da igual que la distribuidora sea grande o pequeña, ninguna va a cerrar el próximo año con beneficios”, alerta José Antonio López Arias, director general de Cofares, distribuidora en la que calculan pérdidas de 12 millones de euros anuales. A este respecto, Francisco de Asís Echeveste, presidente de Unión Farmacéutica Guipuzcoana (UFG), cree que “quizá la repercusión puede ser más elevada en las grandes distribuidoras, ya que el impacto económico versus beneficios es mayor, aunque, por otra parte, las pequeñas pueden verse abocadas a fusiones”. Lo que sí parece estar asegurado para Echeveste es que todas tendrán que “cambiar las condiciones comerciales para mantener la viabilidad”.

También el presidente de Federació Farmacèutica, Lluis Barenys, cree que “ya se ha rebasado todo límite imaginable”, tal como indicó durante la clausura de los cursos de formación que a lo largo del año imparte esta cooperativa catalana. Un acto que, según precisó Barenys, estuvo a punto de suspenderse “por cuestiones de austeridad”, lo que podría haber sido una primera muestra de las consecuencias del RDL 8/2010.

Precisamente, las actividades formativas organizadas por estas compañías, muy prolíferas hasta la actualidad, pueden verse mermadas en gran medida en los próximos ejercicios. También, tal y como considera Echeveste, “el nivel y número de rutas” podrían ser objeto de ajuste.

Aviso a los socios

Algunas cooperativas no han querido ocultar al socio la crítica situación en la que les deja el RDL 8/2010. Es el caso de la Cooperativa Farmacéutica Asturiana (Cofas), cuyo consejo rector ha enviado ya una carta a sus farmacias asociadas en la que avisa que “la extrema dureza de todas estas medidas nos obliga a estudiar y revisar urgentemente nuestra oferta de condiciones económicas y servicios, adecuándola a las nuevas condiciones del mercado”. En la misiva se pide “comprensión” por una decisión “necesaria para garantizar la sostenibilidad”.

A la hora de minimizar los daños sufridos por estas medidas mucho pueden aportar los farmacéuticos como dueños de las cooperativas. Por ejemplo, en la racionalización de los pedidos. “Si una farmacia realiza un único pedido diario en vez de dos, estaríamos hablando de una reducción de costes de entrega del 50 por ciento”, ejemplifica López Arias sobre la ayuda que pueden ofrecer.