| viernes, 24 de julio de 2015 h |

Quizá sea por lo novedoso de la herramienta. Pero, a punto de cumplirse un mes desde que el 1 de julio se diese el pistoletazo de salida a las peticiones y autorizaciones para vender online medicamentos OTC, la sensación es de cierto “descontrol”. Algo que reconocen las propias administraciones autonómicas encargadas de validar y autorizar a las farmacias para esta actividad y que provoca que en un simple repaso a la web habilitada por la Aemps (www.distafarma.aemps.es) se encuentren farmacias autorizadas que ya debían haber iniciado esta actividad pero que tenían “en construcción” la web a través de la que canalizarán estas operaciones (ver imagen), o bien sin rastro del obligatorio logotipo europeo que certificaría su legalidad…

Por ejemplo, en la consejería de Salud de Cataluña, conscientes de estas “incidencias”, procedieron la semana pasada a ‘congelar’ las autorizaciones otorgadas a 29 boticas y eliminarlas temporalmente del listado de Distafarma. “Hemos notado que los titulares no conocen o no han sabido interpretar el artículo 8 del real decreto 870/2013”, reconoce a EG María José Gaspar i Caro, jefa del Servicio de Planificación Farmacéutica de la dirección general de Ordenación y Regulación Sanitaria del CatSalut. En concreto, el artículo 8 es el que recoge los requisitos aplicables a los dominios web que las farmacias físicas ‘usen’ para la venta online: información obligatoria contenida, enlaces a organismos oficiales, códigos de conducta…

Esta responsable del CatSalut entona el ‘mea culpa’ respecto a la parte de responsabilidad atribuible a la Administración: “quisimos no ralentizar ni poner trabas a estas solicitudes y quizá haya que ser en adelante más cautelosos con otras solicitudes que tenemos pendientes de tramitar”. No obstante. Gaspar i Caro recuerda que, tras analizar el CatSalut la documentación aportada, “son los titulares los que firman una declaración responsable con la cual se comprometen a respetar los plazos que proponen para el inicio de la actividad”.

Además de esta ‘congelación’ de autorizaciones, el CatSalut está intentando reconducir la situación contactando “individualmente” con los titulares que han incumplido algún compromiso o requisito para que “en un plazo de diez días procedan a subsanarlos”, y eviten la revocación definitiva de la acreditación. De forma paralela, se ha informado a la Aemps de estas incidencias (si bien esta agencia deja a potestad de las regiones las altas y bajas en Distafarma) y el 21 de junio se envió un comunicado a los colegios farmacéuticos catalanes para que transmitan a los colegiados la necesidad de poner énfasis en el artículo 8 del RD 870/2013.

Tras esta decisión, Cataluña solo cuenta actualmente con una botica autorizada para la venta online, la misma cifra que registran Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Aragón y Galicia. Son las únicas regiones que, un mes después de abrirse el plazo, han recibido solicitudes. El resto de listados regionales continúan vacíos. “No, gracias” parece ser la respuesta más común de la profesión a esta posibilidad.

“El formulario de la solicitud para la venta online de medicamentos OTC era hiper simple (sic): apenas bastaba con poner nombre y CIF”. Así ‘defiende’ la forma de proceder de los farmacéuticos catalanes un asesor informático de varios de los titulares que ahora han visto como su Administración (CatSalut) les ha ‘congelado’ sus autorizaciones hasta que subsanen ciertas deficiencias en las páginas que canalizarán la actividad. Cabe recordar que desde el CatSalut se ha reconocido cierto exceso de confianza a la hora de otorgar licencias —dejando a posteriori la comprobación de los compromisos— que finalmente se ha revelado en su contra, pero no sin recordar que también los farmacéuticos no han entendido o aplicado los requisitos del RD 870/2013.

“Ahora el CatSalut ha cambiado los criterios, exigiendo primero que la web esté preparada y luego concede la autorización, pero hasta ahora no era así y, por tanto, los farmacéuticos procedían a actuar tal como se les indicaba”, indica este responsable. Asimismo, denuncia la “falta de información” ofrecida por la Administración catalana, hasta el punto de que “hasta hace una semana, ni siquiera ellos (CatSalut) tenían claro si la web para la venta online debía ser independiente o podía estar alojada en otro dominio de la farmacia”. En este sentido, tiene claro que no se han hecho las cosas bien “pero por todos, no solo por la parte de la farmacia”.