alberto cornejo Sevilla | miércoles, 27 de marzo de 2013 h |

El 1 de abril se dará el pistoletazo de salida a la dispensación obligatoria de algunos de los fármacos adjudicados en las últimas subastas andaluzas, mientras que 1 de mayo se hará lo propio con el resto de medicamentos incluidos en estas últimas licitaciones. La inminente llegada de esta fecha obliga a distribuidoras y farmacias a situarse ya en sus puestos. ¿Preparados? Los almacenes aseguran estarlo, no sin “ciertos problemas”. Las boticas parecen tomárselo con más pausa. ¿Listos? El transcurso de los primeros días de aplicación efectiva de la medida se encargará de confirmarlo.

Según coinciden en señalar a EG los colegios farmacéuticos y patronales regionales, corroborado también por los farmacéuticos a pie de calle, las boticas están apurando “hasta el último momento” para acopiarse de los medicamentos que a partir de abril deberán dispensar obligatoriamente en determinados grupos terapéuticos. Este apuro no es achacable a la dejadez del colectivo, señalan, sino a otros factores que han propiciado el desconcierto entre la profesión.

El primero de ellos sería “las dudas que han surgido en las últimas semanas sobre una posible suspensión cautelar de la medida”, indica José Luis Márquez, presidente de la patronal regional Ceofa, en alusión a las consecuencias de la reciente admisión a trámite del tercer recurso del Gobierno central contra esta nueva fase de las subastas.

No obstante, a diferencia de los recursos presentados en el pasado, esta admisión a trámite no implicaba la suspensión cautelar de la norma, ya que el Gobierno central no solicitó que se adoptase tal medida. Bien sea por una mala interpretación o por falta de información al respecto, las farmacias andaluzas han convivido con una duda sobre la que no había lugar. Pero la realidad dicta que “nadie ha intentado aprovisionarse hasta confirmar por completo la no suspensión”, confirma Márquez.

Otros de los aspectos que han retrasado el aprovisionamiento de los medicamentos licitados es el mayor celo en el control de stock al que obliga el contexto económico actual. Por un lado, los farmacéuticos andaluces están exprimiendo al máximo los últimos días de marzo para agotar los stocks de aquellos medicamentos que a partir de abril no tendrán salida salvo situaciones excepcionales. Por otro, las dudas sobre su suspensión cautelar también han tenido influencia sobre el manejo de referencias.

“Es innecesario correr el riesgo de aprovisionarme masivamente de estos fármacos con semanas de anterioridad al 1 de abril. El daño económico sería alto si posteriormente se hubiese suspendido cautelarmente la medida”, excusa el presidente de Ceofa. Por ello, en este caso concreto, ser precavido no aporta ventaja alguna para el boticario. Más aún, podría jugar en su contra.

La decisión de apurar los plazos tiene un colchón más seguro en el caso de las boticas rurales, al realizar una menor cifra de operaciones. Ello se traduce en pedidos más pequeños de estas presentaciones, lo que debería facilitar disponer de ellos en tiempo y forma una vez sean solicitados.

Los deberes hechos

Las cooperativas que tienen en Andalucía su principal foco de operaciones dicen haber hecho los deberes de aprovisionamiento previo. A pesar de ello, confirman que la mayor parte de las unidades de estos medicamentos todavía se acumulan en sus almacenes por la escasa cifra de pedidos recibidos hasta la fecha. “Nos espera unos días movidos”, expone de forma elocuente Leandro Martínez, presidente de la Cooperativa Farmacéutica Andaluza (Cofaran).

En este sentido, no se han cumplido al extremo los presagios que alertaban de la incapacidad de suministro por parte de los laboratorios adjudicatarios. Pero Martínez confirma que algunos de ellos “sí se han visto sobrepasados”, si bien prefiere no citar nombres. Aunque será el paso de los días quien quite o dé razones, la farmacia andaluza cree que las primeras semanas de abril serán “caóticas” y que habrá que esperar “hasta junio” para observar el funcionamiento de las nuevas subastas.