“Cuenta conmigo”. Este es el mensaje que lanza la farmacia nacional al Ministerio de Sanidad una vez que el pleno del Consejo Interterritorial decidiese, en su reunión del 23 de julio, incluir las pruebas de detección del cáncer de colon, entre otros cribados, en la cartera básica de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Aunque cada comunidad decidirá dónde podrán realizarse las pruebas los pacientes con edades comprendidas entre 50 y 69 años, las farmacias han dado un paso adelante para ofrecerse voluntarias en la asunción de este servicio. En ningún caso se trataría de una apuesta arriesgada o sin antecedentes, puesto que estas pruebas ya son una realidad en algunos establecimientos nacionales.
Es el caso de 142 boticas de Barcelona, que gracias a un acuerdo de delegación con el CatSalut han realizado más de 36.000 pruebas para detectar las fases iniciales del cáncer de colon desde que pusiesen en marcha este servicio a la población en junio de 2012. “Los resultados, tanto de aceptación ciudadana como de detecciones precoces están ahí, lo que demuestra que la farmacia comunitaria es el establecimiento sanitario idóneo para llevar a cabo este servicio, por su accesibilidad y proximidad”, destaca Vicente Baixauli, vicepresidente de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac).
Por ello, confía en que las administraciones sanitarias cuenten próximamente con las boticas para llevar a cabo este servicio “como ya se hace en Cataluña”. Precisamente, el cribado de patologías como el cáncer de colon es una de las actuaciones que Sefac ha incluido en su catálogo de servicios profesionales a ofrecer por las farmacias y que ya ha sido presentado a Sanidad para su estudio. Además, el ofrecimiento de la farmacia para asumir estos cribados recorre España de punta a punta. Desde Barcelona a Sevilla, ya que Manuel Pérez, presidente del colegio farmacéutico sevillano, confirma que “los boticarios andaluces estamos a disposición de Sanidad para ser partícipes de los mismos”.
A pesar de la opción que se abre para las farmacias tras la celebración del último Consejo Interterritorial del SNS, los profesionales tenían puestas más esperanzas en esta cita. En concreto, que en ella se acordasen nuevos servicios a incluir en la cartera básica en las que las boticas tuviesen un papel más directo. No obstante, la escasa receptividad mostrada por las administraciones en el pasado también invitaba al pesimismo. Baixauli es uno de los que no confiaba en novedades, ya que “el farmacéutico es un agente de salud pública que viene siendo infrautilizado por el sistema desde hace muchos años”, denuncia.






































