Año nuevo, ¿vida nueva? No parece que este dicho se cumpla en el caso de los impagos a boticas. Finalizado 2014, ya es posible realizar un análisis completo de dicho ejercicio, bien se puede decir que las regiones que iniciaron el año anterior arrastrando deudas con sus farmacias finalizaron el mismo manteniendo el problema. Solo Baleares tiene el honor de haberse quitado esta lacra, si bien, como contrapunto, en Canarias vuelven ahora a sufrir un problema que parecía solventado la Navidad de 2013.
Por ejemplo, si la Generalitat de Cataluña finalizó 2012 arrastrando 200 millones de euros de deuda con sus boticas, en 2013 la cifra se situó en 230 millones y 2014 se cerró con una cantidad pendiente de abono similar: 227 millones de euros. Y es que, a pesar de que a finales de año se realizó el pago de 111,7 millones de euros por las recetas dispensadas en septiembre, todavía quedan pendientes de abono las de octubre (118,7 millones de euros) y noviembre (108,3), que no fue abonada el 5 de enero. Más de setecientos días después, desde diciembre de 2012, esta deuda no solo no ha aminorado sino que incluso ha aumentado (ver mapa).
También los farmacéuticos valencianos han visto como su administración regional no ‘aprovechaba’ los últimos 365 días para poner a cero el contador de una deuda que se sitúa, al igual que al cierre de 2013, en torno a los cien millones de euros, correspondientes a la factura de noviembre. Cabe recordar que, en el caso valenciano, tanto la Generalitat como el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, se comprometieron el pasado mes de julio a finiquitar todas las cantidades pendientes cuando llegase una partida extraordinaria del FLA. Sin embargo, la confirmación de que esta comunidad recibirá 907,2 millones del remanente de 2014 de este mecanismo estatal de financiación ‘solo’ ha servido para asegurar el cobro de la factura de octubre (95,8 millones), sin que nada les haya sido comunicado respecto al pago de la otra factura (noviembre) pendiente de abono con la que despidieron 2014.
Precisamente, la Comunidad Valenciana ha sido acusada de ni tan siquiera hacer un uso adecuado del presupuesto destinado este año para gasto farmacéutico. En este sentido, el Sindicato Libre de Farmacéuticos de Comunidad Valenciana presentó recientemente una denuncia ante la fiscalía especial contra la corrupción y criminalidad por un presunto delito de prevaricación de la Generalitat con los fondos destinados al abono de recetas. Según este sindicato, de los 436,5 millones de euros que la consejería de Sanidad regional disponía para el pago de recetas durante el primer semestre del año (es decir, la mitad del presupuesto anual situado en 873, 1 millones), solo se hizo uso de 110,9 millones de euros, mientras que el resto de abonos a las boticas en dicho periodo se efectuaron con cargo al FLA. La Fiscalía Anticorrupción acaba de incoar las diligencias de investigación penal y designado fiscal instructor para el conocimiento de estos hechos denunciados “que pudieran ser constitutivos de delito”, reza su escrito.
Aragón también sigue con sus impagos cíclicos. El pasado mes de septiembre se cumplió dos años desde que el gobierno regional mantiene una mensualidad de retraso con sus boticas “hasta nueva orden”, lo cual hace que entre en 2015 adeudando cerca de 25 millones de euros a estos establecimientos (factura de noviembre).
Cambio de papeles
En la comparativa de los impagos entre 2013 y 2014, se observa un ‘cambio de papeles’ entre Canarias y Baleares. Si la Administración canaria cerró el pasado ejercicio libre de deudas con sus farmacias, ahora estrenan 2015 debiendo 70 millones de euros (octubre y noviembre).
Por su parte, Baleares protagonizó la noticia positiva de 2014. Tres años ha durado un proceso (aminorar la deuda) que debe completarse este 30 de diciembre, cuando sus boticarios reciban el pago de las recetas de octubre y noviembre y quede así saldada la deuda. Al menos, ese el compromiso de la administración regional, para lo cual ha sido aprobado en el parlamento regional una ampliación presupuestaria. La deuda en esta región se situaba en 11 millones de euros a finales de 2012 y, al cierre del pasado ejercicio, en tres millones.






































