Por la menor afluencia de pacientes (excepto si la botica está ubicada en zona turística), la menor dispensación de recetas así como la también menor presencia de personal por el disfrute de vacaciones, el periodo estival podría invitar a la relajación en las oficinas de farmacia nacionales. Sin embargo, craso error cometería aquel titular que opte por la apatía en estos meses. Y es que, como recuerdan desde la asesoría Asefarma, “el verano puede ser una época altamente propicia para poner en marcha actuaciones encaminadas a dinamizar el establecimiento que, por un lado, permitan destacarla frente a otras boticas de alrededor y, por otro, ofrezcan valor añadido a los clientes”.
En este sentido, como ocurre con otro tipo de establecimientos, las oficinas de farmacia también tienen que apostar por realizar un lavado de cara en verano. O, dicho de otra manera, renovar su ‘vestuario’. “No se deben dejar de lado en estos meses aspectos tan importantes como el cuidado del escaparate o la decoración interior del establecimiento”, alertan desde esta asesoría. Un ‘vestuario’ que, como no puede ser de otra manera, debe ser acorde con estos meses veraniegos y, por tanto, en escaparates y estanterías deben tener especial protagonismo los productos para la protección solar, cuidado de la piel, repelentes de insectos, etc.
Originalidad
Belinda Jiménez, responsable del departamento de Gestión Dinámica de Asefarma, incide en la importancia de poner en marcha campañas informativas “sobre protección solar, piel hidratada, infecciones veraniegas, cuidado de los ojos…” que giren en torno a estos productos expuestos. Pero, sobre todo, “que sean originales”, concreta. Asimismo, Jiménez considera que “es muy positivo que estas campañas se acompañen de otros accesorios de visual merchandising, se entreguen folletos y dípticos con recomendaciones básicas para el verano e incluso se pueda contar con la colaboración de promotores que puedan interactuar con el cliente”.
También sugieren que cada farmacia pueda ofertar sus propias promociones bajo atractivas denominaciones como ‘Todo para su viaje’, en las que “paquetizar productos específicos para viajar que consigan, por un lado, mejorar la satisfacción del paciente al cubrir sus necesidades y, por otro lado, mejorar las ventas de la oficina de farmacia en ese sentido”, añade Alejandro Almarza, de la consultora especializada en ventas Salesfarma.
Actividades educativas
Tanto si se ha realizado algún viaje como para huir de la monotonía que supone quedarse en la ciudad de origen durante el periodo estival, es habitual que en esta época del año se multiplique la demanda de actividades por parte de la población.
En este sentido, aunque parezca extraño, las farmacias también tienen mucho que aportar en la respuesta a esa demanda. Desde Asefarma se destaca que el verano es también una época propicia para organizar talleres y charlas informativas a los pacientes en el interior de la botica. “Los beneficios de poner en marcha estas actividades son muy numerosos ya que permitirán incrementar el flujo de visitas, aumentar el prestigio del establecimiento y fidelizar clientes”, enumera Jiménez.
La ubicación de la farmacia será aspecto determinante para decantarse por unas u otras actuaciones, pero, de cara al exterior, todas deben dar sensación de estar “abiertas por vacaciones”.






































