Al final las farmacias catalanas seguirán los pasos que ya dieron sus vecinas valencianas y manchegas y el 25 de octubre echarán el cierre para protestar por los impagos de la factura farmacéutica por parte de la Generalitat que preside Artur Mas. Así lo acordó en una reunión urgente el Consejo de Colegios Farmacéuticos de Cataluña el pasado 15 de octubre, que convocó un cierre patronal que fue apoyado por más del 80 por ciento de los farmacéuticos catalanes que respondieron a una consulta llevada a cabo mediante certificado digital y ante notario.
De esta forma, los usuarios catalanes se encontrarán abiertas ese día únicamente las farmacias que se encuentren dentro del turno de atención de urgencias establecido para cumplir con los mínimos que marca el Decreto 321/1996. Y es que, los boticarios catalanes han dicho “basta” a un retraso en los pagos que hace que en estos momentos la Generalitat adeude las facturas de julio y agosto (más de 180 millones de euros).
En este sentido, y después de que la Consejería de Salud que dirige Boi Ruiz advirtiese que el pago de la factura no sería posible hasta que Cataluña no reciba el segundo tramo del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), el 31 de octubre, el presidente de los farmacéuticos catalanes, Jordi de Dalmases, anunció la convocatoria de este cierre por la “asfixia” que sufren las boticas. Así, según el presidente de los farmacéuticos catalanes, el cierre está justificado “por una situación de urgencia, un momento extremo” en el que los farmacéuticos se han tenido que adaptar a la tasa del euro por receta y el copago, lo que ha comportado un trabajo y estrés extra que no les ha sido recompensado.
Sobre este particular, Josep Aiguabella, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Lérida, indicó que están decepcionados por no haber formado parte de la lista de proveedores que cobrarán con el primer adelanto del FLA, “algo que intuían”. Por ello, señaló que lo que le reclama a la consejería “orden y seriedad”, porque “no se trata solo de cobrar el mes de julio, sino saber qué pasará hasta final de año”, algo en lo que coincidió De Dalmases.
En este sentido, Joan Fajula, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gerona, mostró su contrariedad porque después de haber colaborado en medidas con las que no estaban de acuerdo, como la tasa por receta, ahora la consejería “no ha tenido este detalle” de incluirles en la primera lista del FLA. “No nos sentimos recompensados”, precisó.
Por otro lado, junto al cierre patronal, las farmacias catalanas preparan una campaña informativa a los pacientes para recordarles que si a día de hoy pueden seguir consumiendo sus medicamentos es porque los boticarios los están pagando. “Será una campaña más agresiva que la emprendida el año pasado”, precisó Aiguabella.
Una última bala
Por su parte, Ruiz lamentó “profundamente” la situación, al tiempo que insistió en que el pago de la factura pendiente no será posible hasta que no se reciba el segundo tramo del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Sobre este aspecto, el portavoz de la Generalitat, Francesc Homs, culpó al Gobierno de las “penurias” del impago. “No les puedo concretar la fecha del pago, pero esto no está a nuestra merced”, afirmó.
Eso sí, anunció que desde este departamento intentarían avanzar la fecha de cobro. En este sentido, se habló de la posibilidad de realizar un adelanto en el pago el próximo 23 de octubre, una última bala que se guardaría Ruiz para evitar el cierre. ¿Qué harían las farmacias en ese caso?
Según De Dalmases, se replantearían el cierre, eso sí, no confía en que se lleve a cabo el pago. “Seguramente no llegará antes de final de mes”, precisó. Acerca de esta posibilidad, Anna Sánchez, presidenta del COF de Tarragona, mostró cautela al señalar que “ya resulta difícil creerse los plazos que nos indiquen desde la consejería”. Para ella, “la consejería sigue sin entender que no somos grandes empresas y que no tenemos capacidad de endeudamiento”.
La patronal catalana de oficinas de farmacias, Fefac, que ya apuntó a un posible cierre tras conocer que la Generalitat no iba a pagar la factura de julio, estudia la posibilidad de que las boticas de esta comunidad recuperen los intereses derivados del retraso en el pago de las facturas por parte del CatSalut. En este sentido, fuentes de la patronal precisaron que la organización “está avanzando en la coordinación del mecanismo legal” que permita cobrar esos intereses. Fefac fundamenta esta acción por el interés que muchos farmacéuticos han trasladado para que esta iniciativa se lleve a cabo y porque “cuantas más farmacias la desarrollen, más favorecido resultará el proceso judicial”.
Por otro lado, Fefac manifestó su apoyo a la iniciativa planteada por el Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Cataluña, aunque lamentó que no se produjese una reunión entre ambas instituciones para debatir sobre esta y otras posibles acciones, como la reclamación de intereses o “el cobro del cien por cien del precio del medicamento a los asegurados del CatSalut”.






































