Jorge Martínez de la Cuadra
Vocal de Análisis Clínicos del COF de Alicante
alberto cornejo
Alicante
El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Alicante ha alertado de que el analista clínico independiente podría ser un profesional en vías de extinción en esta región debido al nuevo sistema retributivo que implantan las compañías aseguradoras. El representante de esta vocalía alicantina, Jorge Martínez, explica las razones que han conducido a esta situación.
Pregunta. La situación de insostenibilidad ¿es novedosa?
Respuesta. Hace décadas que el tipo de retribución a los laboratorios privados no es la más idónea, pero antes los pequeños laboratorios no tenían tanto peso en las compañías aseguradoras, que se apoyaban en macrolaboratorios. Sin embargo, es ahora, coincidiendo con su mayor papel, cuando nos encontramos con un descenso brutal de sus honorarios, en torno al 40 y 60 por ciento. Unas tarifas que incluso son inferiores a las que había hace 30 años.
P. ¿Es ahora cuando se ha llegado a una situación límite?
R. Sí, porque se pone a muchos analistas al borde de la quiebra. En Alicante existen medio centenar de estos laboratorios, de los cuales unos 40 trabaja con aseguradoras. Media docena van a cerrar y otra decena dejará de trabajar con estas compañías e intentará subsistir como buenamente puedan.
P. Denuncian que las aseguradoras presentan nuevas condiciones que “o son aceptadas o éste dejará de prestar servicios”. ¿Chantaje?
R. Es una estrategia de presión inmoral. Las aseguradoras han decidido trabajar con presupuestos cerrados para el pago de estos análisis externos, se hagan muchos o pocos. Es decir, cuantos más se hagan, entre más partes habrá que repartir y menos rentables serán.
P. ¿En ningún momento se ha podido negociar o consensuar?
R. Nunca. Decidieron imponer este nuevo sistema retributivo y se han plantado. Lo tomas o lo dejas.
P. ¿Sólo sucede en Alicante?
R. También pasa en otras regiones, pero están tanteando en provincias alejadas entre sí para que no haya sensación de globalización, que los compañeros de provincias vecinas no sientan la situación como propia y así sea más difícil encontrar una fuerte oposición.
P. El cierre de laboratorios, ¿acarrea consecuencias negativas para los propios asegurados?
R. Evidentemente, ya que si se materializan las rupturas o se reduce la oferta de laboratorios concertados el asegurado puede ver cómo el análisis, que hasta ahora se podía hacer debajo de casa, ya no se lo podrá hacer y estará obligado a desplazarse más lejos para ello.
P. Entonces, ¿podrían tener en el propio colectivo de asegurados un apoyo para hacer más fuerza?
R. Posiblemente. El asegurado pedirá cuentas a su aseguradora, aunque desconocemos si los pacientes reclaman por ello.
P. Posibles soluciones. La planteada por ustedes pasa por crear una agrupación propia de analistas clínicos independientes. ¿Qué ventajas implica esta opción?
R. Buscamos crear un organismo en el que todos estemos representados para poder hacer un frente común y, por tanto, tener más fuerza que las luchas individuales. Esta agrupación podría ser capaz de defender los intereses de los analistas clínicos independientes con más posibilidades de éxito.
P. ¿Sería el colegio quien coordinase esta agrupación?
R. Sí, estaría amparada por el propio Colegio de Alicante, que ofrecería sus laboratorios colegiales para efectuar los análisis.
P. ¿Conocen si esta propuesta ha calado entre los analistas?
R. Cuando hemos recibido alguna llamada de estos profesionales preocupados por su situación y se les ha comentado esta posibilidad, parece ser que sería bien acogida. No obstante, celebraremos una reunión antes de que acabe el año para saber realmente cuánta gente estaría interesada en ello.






































