Bartolomé Beltrán
Jefe de servicios médicos A3Media
| viernes, 07 de marzo de 2014 h |

Entre un 10 y 25 por ciento de la población padece “ojo seco”, una patología que ha aumentado su prevalencia por motivos ambientales como la calefacción o el aire acondicionado, pero también por el uso de ordenadores o teléfonos móviles. El “ojo seco” es un término clásico que se usado para referir a un Síndrome de Disfunción Lagrimal. Puede tener muchas causas: hormonal, polución, uso de lentes de contacto, medicamentos para la tensión arterial o depresión, envejecimiento, alergias, infecciones de los párpados, trabajo con pantallas de ordenador o cirugía refractiva.

Las lágrimas tienen una composición en la que hay albumina, globulina, lisozima, glucosa, sodio y potasio. Además, tienen diferente composición según se llore por el dolor o por la felicidad. Cabe mencionar que el “ojo seco” es más frecuente en mujeres sobre todo después de la menopausia por cambios hormonales. Y que en la mayoría de los casos, la falta de cantidad y calidad de la lágrima es la causa principal.

En cuanto al diagnóstico, es fundamental que sea llevado a cabo por un diagnostico por un especialista mediante una serie de pruebas oculares y a veces una analítica general para diagnosticar la enfermedad lo antes posible y evitar las complicaciones que pueden ser potencialmente graves. En estos casos puede ser aconsejable realizar una analítica sanguínea para descartar una causa autoinmune, como puede ser en el síndrome de Sjogren.

Así, siempre hay que tener en cuenta cuales son las causas principales para mantener el equilibrio lagrimal y lograr un alivio sintomático duradero. La higiene palpebral, el uso de lágrimas artificiales, evitar ambientes irritativos, el uso de gafas protectoras y el descanso de la vista al realizar esfuerzos visuales ayudan al paciente a mejorar los síntomas. Además, añadir una dieta rica en ácidos grasos esenciales como frutos secos o pescado azul puede ser beneficioso. A nosotros nos parece útil utilizar antioxidantes tipo Sambhala, que tienen probada indicación en el ámbito de la oftalmología y contiene cofactores útiles en propiciar beneficios no solo en el ámbito ocular.

Hoy en día hay más de 50 tipos de lágrimas artificiales en el mercado y existe en forma de monodosis, multidosis, gel o crema con diferentes principios activos. También los oftalmólogos utilizan con gran precisión tapones oclusivos para que permanezca más tiempo. Existen test previos a la cirugía que permiten determinar si el paciente tiene ojo seco oculto. Ya que el ojo seco inflamatorio aun no manifestado puede tratarse y resolverse de manera efectiva con métodos como InflammaDry, de IMEX, nos ayudan a anticiparnos a la aparición del ojo seco. Este sistema en concreto se trata del primer detector de Metaloproteinasa 9, un marcador inflamatorio elevado en pacientes que sufren ojo seco asintomático aun no manifestado. El test se realiza en cuatro pasos y presenta sus resultados en diez minutos. Seguro.

El “ojo seco” es un término clásico que se usado para referir a un Síndrome de Disfunción Lagrimal

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