La lucha contra la falsificación en el ámbito farmacéutico se ha llevado a cabo hasta ahora en Europa a través de la implementación nacional de distintos sistemas que, si bien cumplen su misión en un ámbito interno, suponen un obstáculo para garantizar la correcta trazabilidad de los medicamentos dentro de un mercado europeo único. Esta situación llevó a las principales patronales comunitarias del sector farmacéutico a desarrollar un Sistema de Verificación Europeo de Medicamentos (EMVS, por si siglas en inglés) que garantice ese objetivo en el punto de dispensación. Sin embargo, su efectividad sigue pasando ineludiblemente por los estados miembro. El presidente de la Efpia, Richard Bergström, animó a las autoridades nacionales a cooperar y proponer sistemas de verificación alineables con los principios de ese sistema.
A pesar de que los esfuerzos de seguridad y trazabilidad se han multiplicado en los últimos años, las alertas sobre medicamentos llegan cada vez con más fuerza. Recientemente, la Interpol y 29 de las principales compañías farmacéuticas a nivel mundial decidieron lanzar una iniciativa global para combatir el fraude en el sector farmacéutico, cuyo último ejemplo se ha dado en Francia.
A finales de mayo, los funcionarios de las aduanas interceptaron 1,2 millones de dosis de aspirinas falsificadas procedentes de China. Se trata del mayor lote de medicamentos falsos decomisado, no sólo en Francia, sino en toda la historia de la Unión Europea. Un comunicado del Ministerio de Economía galo informa además de que las pastillas iban a ser enviadas a una empresa española con sede en las Islas Baleares para su distribución en la Península Ibérica, el sur de Francia y los países de África de habla francesa.
El sistema, en detalle
La solicitud del presidente de la Efpia es extensiva al resto de patronales que se han alineado para desarrolar el Sistema de Verificación de Medicamentos: la patronal farmacéutica PGEU; la de la distribución (GIRP) y la Asociación de Compañías Euro-Farmacéuticas. Todas ellas se reunieron a principios de junio en Sofía (Bulgaria) en un grupo de trabajo que se celebró durante el 54 Encuentro Anual de la patronal europea de la distribución.
El secretario general de la Agrupación Farmacéutica Europea (PGEU), subrayó que el EMVS ofrece una solución tecnológica moderna que asegura la verificación de la autenticidad del medicamento en las oficinas de farmacia. Situar el eje de la lucha contra los medicamentos falsos en el punto de dispensación permite, según sus impulsores, que este sea un sistema coste-efectivo que cumple con los nuevos requerimientos en materia de trazabilidad incluidos en la Directiva de Medicamentos Falsos, que instaba a introducir medidas pan-europeas y armonizadas para aquellos medicamentos propensos a la falsificación.
La idea es que el centro neurálgico de este sistema se conecte a una serie de almacenes de datos a nivel nacional que servirían como “plataformas de verificación” y podrán ser utilizadas por las oficinas de farmacia para comprobar la autenticidad del producto. Pero su armonización e interoperabilidad sólo será posible con la colaboración de los estados para adaptar los sistemas que ya han implementado. En este sentido, uno de los aspectos clave de la herramienta propuesta por las patronales europeas es que permite a aquellos países que no quieran establecer su propio sistema nacional la oportunidad de sumarse a una infraestructura de verificación ya existente.
El Sistema de Verificación Europeo de Medicamentos estará gestionado por una organización sin ánimo de lucro denomidada Organización Europea de Verificación de los Medicamentos. La idea es que este organismo disponga de estructuras similares a nivel nacional para gestionar y operar el sistema dentro de cada estado miembro y en coordinación continua con los restantes.
Falta muy poco para que este partenariado finalice los documentos fundacionales clave que sentarán las bases de la gobernanza de este sistema. Así lo resaltó Monika Derecque-Pois, directora general de la patronal europea de la distribución, quien aseguró además que la interoperibilidad de los sistemas nacionales no conllevará una pérdida de identidad en aquellos que ya están funcionando, y que tampoco afectará a la estructura de gobernanza de esos sistemas a nivel nacional.






































