| viernes, 03 de junio de 2011 h |

José María López Alemany

Después de algunos años en los que la utilización política del Consejo Interterritorial (CISNS) era una cuestión habitual, llevábamos bastante tiempo desde que se desterró esta práctica. Hasta ahora. La semana pasada, el Ministerio de Sanidad convocó un CISNS con 14 de los 17 consejeros sanitarios en situación de interinidad. Un hecho que provocó que no acudieran los consejeros del PP.

El único asunto que podría haber justificado la convocatoria de un CISNS era una cuestión urgente, como efectivamente sucedió con la crisis de los pepinos. Pero la realidad es que la convocatoria del CISNS fue realizada sin que dicho asunto estuviera incluido en el orden del día a pesar de que ya se conocía el asunto. Y no fue hasta 24 horas antes de su celebración cuando el ministerio envió una nueva versión del orden del día.

Tras más de seis meses sin convocar un CISNS no veo en los asuntos tratados más urgencia que la de poner en evidencia al PP. Una táctica que echa por tierra todo lo avanzado por despolitizar la sanidad. Así, mal vamos.