Los pasos que está dando el Ministerio de Sanidad, de la mano de la dirección general de Cartera Básica y la Agencia Española de Medicamentos a la búsqueda de mayor objetividad, transparencia y predictibilidad suponen un cambio muy importante en todo el ámbito regulatorio del medicamento en nuestro país.
Hacer público y compartir con la industria las instrucciones y criterios que va a seguir la administración para determinar qué es innovación y qué no son clave para no llevarse a engaño y hacer que todo el proceso de autorización, financiación y precio sea mucho más ágil y objetivo. Para lograrlo, los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT) tienen un papel muy relevante que jugar ya que van a contener la información básica en la que se fijen el resto de estamentos de la prestación farmacéutica para tomar sus decisiones. Tanto la fijación de precio como las condiciones de acceso vendrán marcadas por lo que se recoja en los IPT.
Ahora hace falta que esos anuncios de transparencia, objetividad y predictibilidad no se queden solo en eso, en anuncios, y sean una realidad próximamente. Todo ello debería venir recogido en el Real Decreto de Evaluación y Precio que prepara Sanidad y que parece que establecerá múltiples cambios en todo el proceso de evaluación, fijación y revisión de precios de los medicamentos. Pronto se verá.
@JoseMLAlemany en Twitter






































