Una de las pocas buenas noticias que podría escuchar el sector farmacéutico de boca de los dirigentes del Ministerio de Sanidad es la marcha atrás en alguna de las medidas de control del gasto en medicamentos aprobadas en los últimos años, la suavización de su impacto o la implantación de otras acciones que dinamizaran el mercado. Pues bien, esa situación, aunque pueda parecer lo contrario, podría estar cerca de producirse. Al menos, así lo explicó el director general de Cartera Básica de Servicios y Farmacia, Agustín Rivero, la semana pasada.
Según Rivero, la propia ministra de Sanidad, Ana Mato, le instó a evaluar el efecto de las medidas del Real Decreto-ley 16/2012 para que, en caso de verificar la permanencia de los ahorros proceder a “levantar el pie” de los ajustes.
Aunque el propio director general de Farmacia avanzó que la posible modificación debería esperar todavía un poco, creo que tan solo el anuncio de que eso podría ocurrir puede ser considerada como una de las noticias más relevantes de las últimas semanas. Especialmente porque aleja, esperemos que definitivamente, los fantasmas de nuevas acciones de control en el ámbito farmacéutico. Unos fantasmas que tras cuatro reales decretos-ley nadie podría decir que no volvieran a aparecer.
En cualquier caso y, a pesar de que la situación de la economía del país y de las comunidades autónomas podría demorar o impedir la corrección de las medidas, creo que tras 30 meses de decretazos y recortes que han situado al sector al borde del colapso, el mero hecho de no esperar a corto plazo ninguna nueva actuación, supone un alivio y un soplo de aire fresco para el sector.
@JoseMLAlemany en Twitter






































