José María López Alemany
La negociación del Cacof con el SAS está entrando en su fase final. Pocos dudan ya a estas alturas de que habrá subastas en Andalucía. Lo que no se sabe es si serán por principios activos, por grupos ATC4 o, incluso, atención, por grupos terapéuticos, pero sin determinar a qué nivel de la clasificación anatómica pertenecerían.
Esto es posible porque desde algunos ámbitos del Cacof se considera importante llegar a buen puerto en la negociación, y se ha hecho de la misma un fin y no el medio para lograr unos objetivos. Por eso, muy mal tendrían que ir las negociaciones para que los representantes de la farmacia se levantaran de sus asientos. Ya que no lo han hecho todavía.
Además de esos flecos, nada desdeñables, la negociación se está centrando también en la duración de la medida. Los farmacéuticos proponen dos años. Es decir, hacer coyuntural la subasta. Y para ello están buscando las fórmulas más adecuadas para llevarlo a cabo. Yo no lo veo por ningún lado. Por tanto, coincido en su totalidad con los argumentos de Francisco Javier Guerrero, el presidente de la Sociedad Española de Farmacéuticos Rurales (Sefar). ¿Es que alguien se cree que una administración va a renunciar al ahorro, sea mucho o poco, que aporte una medida, quitándola?
Los representantes de la farmacia y de todo el sector en general no pueden volver a pecar de ingenuos. No pueden caer en la ‘trampa’ de la temporalidad que la administración les pone delante para que en áreas de su responsabilidad acepten.. Y menos en una cuestión de la trascendencia para todo el sistema y el sector como la que se está labrando en Sevilla.






































