José María López Alemany
Los españoles gastamos de media 8,3 veces más dinero en cañas y copas que en medicamentos, según la encuesta de presupuestos familiares que realiza el Instituto Nacional de Estadística (INE). No debería extrañarnos ya que hay más bares en nuestro país que en la suma de un gran número de países europeos.
La cifra que ofrece el INE es que dedicamos a medicamentos un 0,55 por ciento del presupuesto familiar anual, lo que supone en promedio 176,5 euros. Me parece incluso alta, ya que si suponemos una núcleo familiar promedio de 3,5 miembros estaríamos hablando de un gasto individual de 50 euros. Una cantidad que no se alcanza por las ventas de medicamentos sin receta ni aunque se le sume el ridículo porcentaje de copago actual, que debe estar en el 5 por ciento del gasto en medicamentos.
En cualquier caso, y a pesar de las posibles diferencias que pueda haber con los datos, de lo que no cabe duda es que los españoles nos hemos acostumbrado a que todo, o al menos la gran mayoría de lo relacionado con la salud tenga que ser gratis, o casi. No nos importa gastar en teléfono móvil lo que sea, hasta tres veces más que en medicamentos asegura el INE, pero en medicamentos, no. En medicamentos buscamos que nos los den gratis ya que ésa es la obligación de ‘papá Estado’.
Esta curiosa forma de pensar es la que está llevando a la ruina al Sistema Nacional de Salud y, también a las compañías de medicamentos para el autocuidado de la salud. Y parece que nadie quiera remediarlo cogiendo el toro por los cuernos.






































