| viernes, 04 de enero de 2013 h |

En los últimos meses vengo observando que la evolución del gasto medio por receta ha frenado su caída sin control. Según los últimos datos oficiales conocidos, correspondientes al pasado mes de noviembre, la reducción del gasto medio entre ese mes y el mismo de 2011, era de 1,82 por ciento. No se observaba una cifra tan baja desde mayo de 2010, cuando por última vez tuvo un comportamiento positivo, cuando creció un ínfimo 0,05 por ciento en variación mensual. Desde aquél entonces esta variable ha pasado, en términos interanuales de 13,42 euros por prescripción a 10,71 en noviembre pasado, una reducción del 20,2 por ciento en solo dos años y medio.

No cabe duda de que en esta bajada ha habido numerosos elementos que han influido. Desde la rebaja del 30 por ciento del precio a los genéricos, a la aplicación del precio más bajo, pasando por los descuentos del 4; 7,5 y 15 por ciento, así como el incremento de las aportaciones de los pacientes. También ha habido algún elemento regulatorio que ha contribuido a que este factor crezca un poco, como ha sido la desfinanciación de productos de bajo precio que ha permitido que la media del resto que quedaba financiado subiera en alguna medida.

Pero en los últimos meses la reducción del gasto medio por receta está llegando a su límite. No es de extrañar ya que esta variable se encuentra en cifras próximas a las que registró en 1999. Hemos retrocedido 14 años y ya no se puede seguir.

De este modo, a partir de ahora el control del gasto en medicamentos deberá venir por la vía del control del volumen, algo que la actualización del copago está consiguiendo de manera muy importante.

@JoseMLAlemany en Twitter