Las peticiones de la industria para rubricar el pacto por la sostenibilidad del sistema podrían llegar en forma de enmiendas a la Ley de Procedimiento Administrativo común de las Administraciones Públicas. Según ha podido saber EG, el grupo parlamentario popular prevé presentar tres enmiendas a este texto legislativo donde se recogerá la eliminación de la discriminación positiva en favor del genérico a igualdad de precio, la supresión del límite en los descuentos que pueden ofrecer las compañías a las farmacias (situado actualmente en el 10 por ciento) y la imposibilidad de que las marcas puedan usar las siglas EFG cuando haya expirado su patente. Este sería el último peldaño que quedaría por escalar para que tanto Farmaindustria como Aeseg firmaran sendos pactos acordados con los ministerios de Sanidad y Hacienda.
Esta sería la segunda ocasión en la que el Gobierno aprovecha una ley no sanitaria para aprobar enmiendas que poco tienen que ver con el espíritu del texto legislativo. Hace dos semanas, el pleno del Congreso de los Diputados dio luz verde a la Ley de Financiación autonómica donde se incluía el techo de gasto para las comunidades autónomas en materia de presupuesto sanitario, a pesar de las críticas recibidas por el resto de grupos de la oposición. Ahora, sería mediante esta ley como paso previo a la tramitación del texto refundido de la Ley de Garantías.
Las tres medidas que acompañarán al acuerdo entre las patronales y Sanidad se han estado cocinando desde hace unos meses. La primera mención a la supresión del límite de descuentos a las farmacias la realizó el subdirector de Calidad de los Medicamentos, Carlos Lens, durante una jornada celebrada en Sevilla días antes de la celebración de elecciones en Andalucía. La eliminación de la prelación del genérico sobre la marca a igualdad de precio contó con el visto bueno del ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, cuando constató, gracias a Farmaindustria, que no producía ningún ahorro extra y que cercenaba la posibilidad de competir entre las compañías. Por último, desde el sector del genérico se insistió en el agravio que suponía que las marcas usaran unas siglas que entendían exclusivas de sus medicamentos, hecho que también ha contando con la comprensión ministerial.
En el peor de los casos, habrá que esperar a mediados de la semana que viene a la publicación oficial de las enmiendas para comprobar que todo ha transcurrido tal y como se espera. En cualquier caso, si desde el ministerio de Sanidad no diese tiempo a realizar una redacción correcta de las enmiendas, se emplazarían a otra ley cuyo recorrido legislativo está a punto de concluir porque la voluntad de todas las partes en rubricar los acuerdos.






































