Su comportamiento en el último año ha mostrado cierta volatilidad

Experimentó fuertes crecimientos en la distintas líneas de su cuenta de resultados

| 2011-04-08T16:18:00+02:00 h |

L. DÍAZ

Madrid

El comportamiento de la acción de Merck KGaA en el último año se ha caracterizado por cierta volatilidad, al oscilar dentro de un rango limitado entre 57 y 72 euros. El máximo de este periodo lo marcó el pasado mes de septiembre, tras una intensa subida, de un 25 por ciento, entre julio y dicho mes. Sin embargo, igual de intensa fue la bajada que experimentó en la segunda quincena de septiembre y que prolongó el mes siguiente, donde llegó a perder todo lo ganado en los meses anteriores. A partir de entonces inició una subida con una pendiente más moderada, pero con mayor permanencia en el tiempo, no exenta en todo caso de ciertos altibajos.

Sus resultados de 2010 se pueden calificar de muy positivos, con un crecimiento de las ventas del 20 por ciento, donde alcanzó un volumen de facturación de 9.291 millones de euros. El resultado operativo fue de 1.113 millones de euros, con un crecimiento interanual del 72 por ciento. Estos crecimientos se han visto afectados, en gran medida, por el cambio en el perímetro de consolidación tras la adquisición de la firma Millipore.

En todo caso, cabe resaltar como aspecto muy positivo el hecho de que este crecimiento del negocio haya ido acompañado de una mejora en los ratios de rentabilidad, con un incremento del resultado operativo sobre ventas del 8,4 por ciento en 2009 al 12 por ciento en 2010.

La división de farmacia (Merck Serono) aportó el 62 por ciento de la facturación del grupo con un crecimiento interanual del 7,6 por ciento, que responde principalmente al dinamismo mostrado por el segmento biofarmacéutico. La división de productos de consumo aportó el 5 por ciento de la facturación, con un crecimiento en el año del 1,1 por ciento. Por su parte, la división de materiales, que incluye la fabricación de cristal líquido, pigmentos y otros productos usados en cosméticas, generó el 15 por ciento de las ventas con un crecimiento en el año del 38 por ciento. Por productos destacó el buen comportamiento de algunos de sus fármacos estrella, como fue el caso de Rebif, con un facturación de 1.668 millones de euros y un crecimiento interanual del 8,6 por ciento; o Erbitux, con ventas de 820 millones de euros y crecimiento del 18 por ciento.

Para el presente ejercicio Merck KGaA maneja unas estimaciones de crecimiento de las ventas entre un 13 y un 18 por ciento, mientras que el resultado operativo podría hacerlo entre un 35 y un 45 por ciento. Crecimientos que se beneficiarán de cambios en el perímetro de consolidación.

Como hecho destacado reciente cabe mencionar la adquisición de la firma de microbiología Biotest AG, con presencia en Alemania, Francia, Estados Unidos y Japón, que presenta unas ventas anuales de 50 millones de dólares. Paralelamente, y dentro de su política de centrarse en sus negocios estratégicos, llegó a un acuerdo con Novozymes para vender su actividad de productos para la agricultura, Crop BioScience, por 275 millones de dólares, desinversión que tendrá un impacto muy limitado en su cifra de facturación, ya que genera unas ventas anuales de 35 millones de euros.

También en esta misma línea cabe señalar la venta de la filial Théramex, especializada en productos para la mujer, al grupo Teva, lo que le reportó unos ingresos de 265 millones de euros. La compañía vendida aportaba a Merck un volumen anual de ventas de cien millones de euros.

En relación con su comportamiento en bolsa en el corto y medio plazo se debe indicar que se trata de un valor que en los últimos tres años en raras ocasiones ha conseguido superar la referencia de los 70 euros, si bien su potencial de subida es significativo, al moverse casi un 40 por ciento por debajo del máximo histórico, que marcó en el año 2007 cuando llegó a superar los cien euros.