EL GLOBAL Madrid | lunes, 05 de mayo de 2014 h |

El Grupo de Tutores de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) ha trabajado en la creación de un nuevo modelo de evaluación de competencias de los residentes de esta especialidad. “Formar a nuestros futuros especialistas es vital para el desarrollo actual y futuro de nuestra profesión. Para ello, aportarles herramientas para la evaluación formativa y desarrollo del residente es una garantía“, afirmó Miguel Ángel Calleja, vicepresidente de la SEFH y coordinador de la Jornada de Actualización de Tutores de Residentes de Farmacia Hospitalaria, que se celebró hoy en Madrid, con el patrocinio de Celgene, y en la que se presentó esta nueva herramienta.

La SEFH ha desarrollado este modelo adaptándolo a las necesidades de los farmacéuticos porque, como explicó la también coordinadora de la jornada, Ana Lozano, del servicio de Farmacia del Hospital de Cabueñes (Gijón), “la ficha de evaluación que hasta ahora se estaba utilizando está pensada para médicos y los ítems son difíciles de aplicar en nuestro entorno. De ahí la necesidad de desarrollar una nueva forma de evaluación y hacerlo específicamente para nuestra especialidad“.

La evaluación por competencias surge como desarrollo del Real Decreto 183/2008 de Formación Sanitaria Especializada y supone un cambio en el sistema de evaluación de los residentes. “Así, se ha pasado de una evaluación sumativa a una evaluación formativa, donde se tienen en cuenta todos los dominios competenciales en materia de conocimientos, habilidades y actitudes para lograr una formación integral del profesional de futuro“, indicó Lozano.

Perfil y misión del tutor de residentes

Según se establece en el RD 183/2008 las funciones del tutor de residentes son las de planificar, gestionar y supervisar todo el proceso de formación, proponiendo medidas de mejora en la impartición del programa y favoreciendo el autoaprendizaje, la adquisición progresiva de responsabilidades y la capacidad investigadora del residente. “Sin duda, deben ser especialistas comprometidos con la docencia en Farmacia Hospitalaria, capaces de planificar la formación de nuestros residentes y fomentar su aprendizaje integral en competencias con responsabilidades crecientes a medida que se desarrollan en la especialidad“, subrayó Calleja.

El perfil del tutor es el de un farmacéutico motivado por los aspectos docentes que implica dicha misión y comprometido con su Servicio. “Una labor que en la mayoría de los casos hace desinteresadamente y añadida a las funciones que tiene asignadas en su área. Aunque esta situación está evolucionando desde el voluntarismo hasta una profesionalización de sus funciones“, añadió Lozano.

Como advirtió esta experta, “la misión del tutor debe estar centrada en el aprendizaje del residente y no en su enseñanza. Apredizaje que debe estar centrando en las necesidades de cada residente, potenciando sus puntos fuertes y haciendo un feed-back positivo en sus debilidades para mejorar estas deficiencias. Y para ello es imprescindible una tutoría continua“.

Programa de formación

El Programa oficial actual de formación para farmacéuticos internos residentes (FIR) es del año 1999. Desde la Comisión Nacional de la Especialidad se actualizó y renovó este programa en 2008, adaptándolo a las nuevas competencias que asumen los farmacéuticos de hospital. El nuevo programa está pendiente de aprobación por el Ministerio de Sanidad.

“A pesar de ello -precisó Lozano- la SEFH ha seguido trabajando en adaptar la formación de los residentes de Farmacia Hospitalaria a las nuevas necesidades que demanda la sociedad y las nuevas estructuras sanitarias, como puede ser la atención integral a pacientes crónicos en todos los niveles asistenciales o la aplicación de la medicina personalizada“.