En busca de una rentabilidad cada vez más difícil de encontrar, el profesional de la oficina de farmacia debe explorar distintos nichos que puedan revertir en beneficios económicos para la botica. Uno de ellos son los productos para la salud del hombre, que en los últimos años ha experimentado un crecimiento en ventas a tener en cuenta.
Con el objeto de acercar al farmacéutico a este nuevo mercado, la consultora Mediformplus y la farmacéutica Almirall han diseñado una guía que analiza el comportamiento de estos productos en los últimos años. Al tratarse de un sector con enorme diversidad de promociones y nuevos lanzamientos, el farmacéutico comunitario necesita unas pautas para seleccionar los productos que tendrán mayor demanda en su farmacia. A tenor de un estudio realizado por la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), incluido en la guía, sobre los hábitos de compra de los consumidores habituales de parafarmacia, el 50 por ciento declara comprar sus productos exclusivamente en farmacias, por lo que la oportunidad debe ser tenida en cuenta.
Según el mismo estudios, y con el objetivo de que el farmacéutico pueda realizar una gestión del stock adecuada, la asociación resuelve que el 31,7 por ciento de los consumidores adquiere productos de higiene masculina una vez al mes, por el 26,6 por ciento que lo hace cada dos o tres meses. Sin embargo, la tendencia varía al estudiar los productos de belleza, siendo un 17,8 por ciento de las compras mensuales, por un 32,9 que se realizan cada dos o tres meses.
La guía, escrita por el director de Mediformplus, Luis de La Fuente, aconseja seleccionar las “subcategorías de producto que se comercializan de cara al público masculino”. Una de las categorías más demandada, según el autor, son los productos de salud sexual, destacando el preservativo por encima de todos. Si bien no es un producto exclusivo de la salud sexual masculina, sino que además engloba de la misma forma a la femenina, de la Fuente explica que “en la mayoría de los casos, los productos para la salud sexual son adquiridos por el público masculino”. Según el análisis de la guía dirigida por de la Fuente, el peso de los preservativos dentro del área de salud masculina es del 62 por ciento, moviendo, a nivel nacional, más de 38.000 euros. La cantidad ha descendido con respecto a los dos años anteriores, pero su consumo sigue siendo importante. El segundo producto más utilizado por los hombres españoles en esta área son los lubricantes, que disponen de una cuota de mercado del 10,8 por ciento.
Pero no solo la salud sexual es la única que preocupa a los hombres, si bien es la predominante. La caída del cabello también es una subcategoría que los farmacéuticos pueden tener en cuenta para elevar su facturación. En 2012, esta patología tuvo una cuota de mercado, dentro de la categoría de salud del hombre, del 7,9 por ciento, facturando cerca de 5.000 euros. Es cierto que la diferencia con las otras dos subcategorías es importante, pero no es despreciable el dato de que es la categoría que más ha incrementado sus ventas: un 1,4 por ciento.
A pesar de que el incremento en productos para la caída del pelo es de los pocos que experimentan un incremento en ventas, de la Fuente asegura que “una primera conclusión es que la disminución en esta categoría, que oscila en torno al 9 por ciento, es menor al decrecimiento del retroceso sufrido por el mercado global farmacéutico en el periodo 2011-2012, que fue del 15 por ciento”.
Otra de las conclusiones que transmite el autor es que es un segmento que apenas ocupa “el 0,5 por ciento de la facturación global”, por lo que el margen de crecimiento es amplio. Asimismo, de la Fuente explica que una de las mayores caídas de este área se debe al descenso de la subcategoría de productos reafirmantes o reductores. “Esto se produce porque el laboratorio que lideraba el segmento sufrió un gran descenso”, aseguró.






































