redacción Madrid | viernes, 20 de septiembre de 2013 h |

La proliferación de medidas económicas de afectación directa al sector y, en especial, las continuas bajadas del precio de los medicamentos, hacen tambalear la rentabilidad de las distribuidoras nacionales. Según se denuncia desde la patronal de la distribución, Fedifar, más del 60 por ciento de las referencias con las que trabajan los almacenes son “deficitarios” de suministrar y ese abastecimiento ‘a pérdida’ se compensa con los recursos obtenidos por el restante 40 por ciento de operaciones.

El fondo del problema estriba en el modelo retributivo con el que trabaja la distribución nacional, basado exclusivamente en un margen comercial sobre el precio del medicamento. ¿Es necesario un cambio de dicho modelo retributivo? La respuesta del sector de la distribución es unánime, “sí”. ¿Por dónde pasaría el mismo? Si bien aquí existiría un abanico más amplio de opiniones, también se aprecia cierto consenso en considerar el sistema mixto, basado en el margen comercial más una cuantía fija por operación, como el más idóneo.

Por ejemplo, Javier Casas, director general de Alliance Healthcare España, considera que “lo más adecuado sería ese modelo mixto que haga que, al menos, no perdamos dinero”. Su homólogo del Grupo Cofares, Martín Pérez, se suma a este parecer al abogar por un modelo “que remunere la actividad logística que supone llevar un medicamento a la oficina de farmacia y que también abone un porcentaje del precio del producto”. Como posible ‘plan B’, Antonio Abril, presidente de Fedifar, apostaría, al menos, “por introducir un margen mínimo para los medicamentos, igual que hay un máximo”.

Propuesta ‘oficial’ a Sanidad

En consonancia con la opinión mayoritaria existente en sus almacenes asociados, la patronal Fedifar defiende la implantación de un modelo mixto y así se lo ha hecho saber ya al Ministerio de Sanidad, de forma extraoficial en los diversos eventos profesionales en los que se ha tratado esta cuestión y que han contado con la asistencia de representantes ministeriales. Un ejemplo de ello fue el último Foro de la Distribución Farmacéutica celebrado en Madrid, en el que el director general de Cartera Básica de Servicios del SNS, Agustín Rivero, pudo conocer en persona las reclamaciones del sector.

Próximamente esta petición tendrá carácter oficial, ya que Fedifar está ultimando un informe que presentará al ministerio que dirige Ana Mato, que se sustentará la necesidad de cambio del actual modelo retributivo hacia el ansiado sistema mixto. Para argumentar la propuesta, en este documento se expondrán las experiencias acontecidas en otros países europeos como Alemania, en el que, también debido a las fuertes bajadas de precios de medicamentos, el Gobierno alemán aceptó una modificación del modelo retributivo.

Así, en este país se pasó de un margen comercial regresivo y escalonado a un modelo mixto en el que se mantiene un margen único del 3,15 por ciento sobre el precio del fármaco (con un máximo de 38,50 euros por producto) más un importe fijo de 0,70 euros por envase operado.

Comparativa “insuficiente”

Una vez se presente el informe, a la distribución nacional le tocará esperar que sus argumentaciones, así como los ejemplos citados en él que demuestran la tendencia al cambio que se está produciendo en Europa, calen en Sanidad. No será misión fácil, puesto que Rivero ya indicó en el Foro de la Distribución Farmacéutica que la comparativa con el modelo alemán “es insuficiente”, si bien valoró positivamente la disposición de Fedifar “a recabar información sobre otros sistemas”.

En opinión del director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, “hay que atender a otros múltiples aspectos”. Sorprende que uno de esos factores aludidos por Rivero fuese la climatología. En concreto, indicó que “nuestra climatología permite que el medicamento llegue rápidamente a cualquier zona, y eso no ocurre en países con condiciones más adversas”, citó.

El cambio del modelo retributivo no parece una batalla sencilla. Ni mucho menos de pronta solución. Se avecinan por tanto múltiples negociaciones al respecto. Pero la distribución sabe que tiene un argumento irrebatible para llevar a buen puerto sus reivindicaciones: más de la mitad de sus operaciones no reportan beneficio alguna. Y eso es insostenible en cualquier sector económico.