La semana pasada el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) publicó la resolución que desarrolla el decreto-ley de subastas convocando un total de 55 licitaciones diferentes para otras tantas presentaciones de los principios activos autorizados en los grupos de las estatinas, inhibidores de la bomba de protones y antiagregantes plaquetarios. El objetivo es lograr en esta primera convocatoria un ahorro de hasta 40 millones de euros.
La resolución incorpora en cada uno de los concursos convocados el número mínimo de envases al año que las compañías que participen en la licitación deben acreditar ser capaces de producir. Y es precisamente esta cláusula que busca asegurar el abastecimiento la que puede ser considerada como el ‘talón de Aquiles’ de las subastas. Según un análisis al que ha tenido acceso EG, en nueve de los grupos ofertados en licitación no habría ninguna compañía que cumpliera con el requisito de producción establecido, mientras que en otros 14 casos, solo habría una compañía con ventas durante 2011 iguales o superiores a las fijadas por la resolución.
Además, se da la circunstancia de que en algunas ocasiones solo podría optar al concurso la compañía innovadora o, incluso hay otros en los que en la actualidad no existen genéricos comercializados del principio activo ofertado.
En este sentido, un caso a destacar es el de los concursos de rabeprazol DCI, que a pesar de no tener comercializados genéricos en la actualidad, se espera su llegada a las farmacias para las próximas semanas, fecha en la que tendrán vetado, durante los dos años de vigencia de cada una de las adjudicaciones, el acceso a la prestación farmacéutica en Andalucía.
Esta limitación a la libre circulación de mercancías, que atenta a la competencia, es considerada por numerosos agentes del sector como uno de los principales puntos por lo que se debe atacar jurídicamente a las subastas andaluzas. Según explican a EG, muchos de los concursos tienen un único posible ganador, por lo que no cabría licitación alguna.
Del mismo modo, para algunos de los concursos convocados, el mercado disponible es tan reducido que el número mínimo de unidades producidas es ínfimo. En el caso del pantoprazol 20 mg, 14 comprimidos se exigen solo seis envases producidos en un año o en el caso del omeprazol 10 mg, 14 cápsulas la exigencia se eleva a doce. En estos, y algún otro caso adicional, los ahorros logrados podrían llegar a ser inferiores a los gastos que la gestión y seguimiento del acuerdo tuviera ya que, según se explica en los convenios tipo a firmar, se debe constituir una comisión mixta paritaria por cada uno de los concursos convocados, que deberá resolver cualquier controversia que surja.
En cualquier caso, las compañías que quieran optar a los concursos convocados podrán hacerlo hasta el próximo 24 de febrero.






































