C. R. Madrid | martes, 12 de julio de 2016 h |

No habrá impulso a la revisión de la Directiva de Transparencia para armonizar los sistemas de precios y reembolsos de los medicamentos durante la presidencia europea de Eslovaquia. Así lo ha asegurado el ministro de Sanidad eslovaco, Tomáš Drucker, durante su comparecencia ante la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimenticia (ENVI) del Parlamento Europeo para explicar su programa sanitario para este semestre.

El acceso a los medicamentos es un asunto crucial para el Europarlamento, que en septiembre presentará un borrador de la socialista Soledad Cabezón, y que se llevará al Pleno de la Eurocámara en diciembre para su aprobación. Buena parte de las críticas que varios grupos han lanzado sobre los trabajos en esta área data de 2014, cuando la Comisión Europea decidió retirar de su agenda la revisión de esta normativa. Muchos estados vetaron la propuesta por considerarla contraria al principio de subsidiariedad y esa realidad todavía pesa sobre las expectativas de una nueva revisión.

Eslovaquia ha tomado el relevo de la presidencia neerlandesa, cuyos objetivos sobre el sector farmacéutico quedaron reflejados en las conclusiones del Consejo de Ministros de Salud de junio. Varios eurodiputados creyeron ver aquí un caldo de cultivo óptimo para presentar un nuevo texto y preguntaron a Drucker si entre sus planes estaba impulsar la revisión de la Directiva. El enfoque pragmático de Eslovaquia enfría esos planes. “Para que la Comisión pueda plantear una propuesta diferente nos tenemos que implicar”, señaló el ministro, en referencia clara a los vetos de los estados miembro. “Hay que avanzar de manera individual antes de pasar a un planteamiento más generalizado”, añadió.

Menos dudas plantea otro de los grandes objetivos sanitarios para el segundo semestre europeo de 2016. Tras cuatro años de trabajo, los nuevos reglamentos de productos sanitarios consiguieron un acuerdo institucional rubricado el 15 de junio, que ahora espera formalizarse a nivel político en el Consejo de la UE. Eslovaquia espera poder contar con dicho acuerdo en septiembre.