El inicio de año ha llegado a los colegios oficiales de farmacéuticos con una gran polvareda, que se ha levantado por las elecciones que se celebrarán en varios de ellos. La situación, en la que la polémica se ha instalado en los procesos electorales de varias de estas instituciones a cuya presidencia opta más de un candidato, puede incluso acabar en los tribunales, como es el caso del Colegio Oficial de Alicante.
A las elecciones de este colegio, que se celebrarán el próximo 9 de marzo, se han presentado dos candidaturas generales: una encabezada por la actual secretaria del colegio, Fe Ballesteros, y otra por Carlos Alonso, que desde 2000 hasta 2010 estuvo al frente de la vocalía provincial de Titulares de Oficinas de Farmacia. Unos comicios que se celebrarán en el caso de que no prospere la impugnación de la candidatura de Ballesteros realizada por Carlos Alonso.
¿Por qué ha sido impugnada la candidatura general de la actual secretaria de la institución colegial? La razones esgrimidas por Alonso, que han sido rechazadas en primera instancia el pasado 8 de enero por la mesa electoral, se fundamentan en el artículo 34 d) de los estatutos que aprobó el colegio alicantino en 2008. Un artículo que precisa que “no tendrán la condición de elegibles para el mismo cargo ya sea el de presidente, ya sea el de vocal de número o vocal de sección determinada, los que hubieran ostentado este cargo en la junta de gobierno que convoca las elecciones, y hubieran consumido dos mandatos de cuatro años consecutivos inmediatamente anteriores a la convocatoria”.
Según Alonso, en esta situación se encontrarían cuatro de los miembros de la candidatura de Ballesteros (Juan Sempere, María Dolores Botella, José Pascual Navarro y Antonio Martínez), que repetirían más allá de los dos mandatos que establecen los estatutos. Sin embargo, la mesa electoral desestimó esta interpretación al considerar que “ninguno de los cuatro candidatos citados por el impugnante repiten el mismo cargo en la candidatura que ostentaban en la junta que ha convocado las elecciones, ya que la vocalía por la que ahora se presentan es de distinto numeral”. Asimismo, indica que “habría que considerar que todos los cargos de la junta de gobierno electos en 2010, aunque hubieran repetido en las anteriores elecciones, no llevarían más de ocho años en el cargo desde la entrada en vigor de los estatutos, lo que haría imposible su exclusión de la condición de elegibles”.
Pese a ello, Alonso anunció su intención de interponer un recurso de interposición ante la misma mesa electoral y, en caso de ser rechazado el mismo acudir a los tribunales para reclamar la anulación de esta candidatura y la proclamación de la suya como electa por la vía contencioso-administrativa.
Más fuegos
El de Alicante no es el único incendio electoral declarado en colegios de farmacéuticos. Los procesos en Málaga (16 de febrero) y Valencia (13 de abril), también se presentan movidos. En el caso malagueño, como ocurre en Alicante, el límite máximo de permanencia en juntas directivas que recogen los estatutos (ocho años) siembra dudas sobre la legalidad de una candidatura que integra a profesionales que han formado parte de dos legislaturas, aunque, eso sí, no han agotado completamente esos ocho años ya que dimitieron en el transcurso de la segunda. La mesa electoral deberá solventar esta ‘patata caliente’.
Por su parte, en Valencia se presentaron 300 firmas instando a la “convocatoria urgente” de elecciones (reclamación no atendida), a las que concurrirán al menos dos candidaturas: una encabezada por la actual presidenta, María Teresa Guardiola, y otra formada por miembros de su actual equipo, liderada por el vicepresidente, Juan Giner..






































