Los cerca de 1.650 farmacéuticos murcianos continúan sin saber con certeza quién será su próximo presidente para los próximos cuatro años, a pesar de que el pasado 13 de enero la junta electoral de su colegio farmacéutico ‘tumbase’ por segunda vez y por las mismas “anomalías no corregidas” la candidatura a este cargo de Paula Payá y, en consecuencia, proclamase como candidata ‘electa’ a quien debería disputar esta responsabilidad en las urnas, la actual máxima dirigente colegial Isabel Tovar.
Esta reelección sin pasar por las urnas queda en stand by toda vez que Payá ha confirmado a EG la presentación de un recurso contra la invalidez de su candidatura, decisión que la junta electoral basa en que la afectada no ha acreditado la acumulación de más de un año de ejercicio profesional al que obligan las normas electorales para optar a la presidencia. Sin embargo, Payá asegura sobrepasar este tiempo de ejercicio y haber presetado los credenciales que lo certifican, por lo que presentará un recurso que el comité de recursos deberá resolver antes del próximo 29 de enero. Asimismo, esta candidata también ha solicitado a la junta electoral una aclaración “por escrito” sobre el posible nuevo cronograma del proceso electoral en el caso de prosperar su recurso, toda vez que las normas electorales fijan en un mes la duración de la campaña electoral. Esta consideración obligaría a fijar una hipotética nueva fecha electoral a la que, en origen, estaban llamados a las urnas los farmacéuticos murcianos: el 16 de febrero.
Dado que la junta electoral sí ha validado las candidaturas del resto de integrantes de la lista que encabezaba Payá, sí se mantiene para esa fecha del 16 de febrero las elecciones a las trece vocalías de sección con las que cuenta el organigrama del COF de Murcia: Oficina de Farmacia; Adjuntos; Docencia; Alimentación; Dermofarmacia; Laboratorio Clínico; Distribución; Industria; Óptica y Acústica; Ortopedia; Administración; Homeaopatía y Farmacéuticos Jubilados.
Antecedentes
La polémica en torno a unos comicios de colegios farmacéuticos no es, por desgracia, nueva. Así, en Murcia tan solo ha reaparecido una tendencia que ya se vislumbró en años anteriores, y no en pocas ocasiones, precisamente. Bien es cierto que en la mayoría de casos estos ‘fuegos’ no acaban alterando el resultado del proceso electoral.
Por ejemplo, cabe recordar la situación acontecida en las elecciones que afrontó el COF de Málaga en febrero de 2014, en la cual su mesa electoral tuvo que dirimir si varios de los integrantes de una de las candidaturas habían agotado el límite máximo de permanencia en juntas. Coincidente en fecha, los comicios en el COF de Aliacante también asistieron a la solicitud de impugnación por parte de su oponente en las urnas de la lista que encabezaba la actual presidenta colegial, Fe Ballestero.
También en 2014, el COF de Madrid se veía obligado a convocar una nueva fecha para sus elecciones toda vez que en el acto de proclamación de las candidaturas, la mesa electoral proclamó únicamente tres candidaturas de las cuatro que presentaron su documentación en plazo» y tras que la candidatura excluida presentase un recurso contencioso-administrativo, que llevó a la suspensión del acto de votación, y la fijación de una nueva fecha para los comicios.






































