Aunque pueda parecer baladí, no lo es. Nos referimos al reconocimiento que el pasado 20 de noviembre recibió el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos que preside Carmen Peña por parte de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos-ATA en forma de premio de Fomento al Asociacionismo. Un premio que reconoce la gran labor que realiza la máxima institución farmacéutica española para defender los intereses de más de 30.000 profesionales autónomos que desarrollan su actividad en las oficinas de farmacia de nuestro país.
Se trata de un reconocimiento que cobra especial relevancia en momentos de crisis como el que pasamos o, según algunos, hemos pasado. Y es muy importante porque la recuperación del país, tanto en términos puramente económicos como en aquellos otros referidos a la creación de empleo, tiene que pasar de manera inexorable por las manos de los autónomos, y en este punto el colectivo que forma parte de los profesionales que trabajan en las oficinas de farmacia es muy importante.
Al margen de estas consideraciones relacionadas directamente con la crisis, el premio otorgado al Consejo General, que fue entregado por la ministra de Empleo, Fátima Báñez, incide en la defensa que esta institución realizo del modelo farmacéutico español, basado en la cercanía y la calidad en la atención sanitaria que ha logrado en un escenario de crisis y morosidad mantener el empleo y, al tiempo, garantizar el acceso de los pacientes a su medicación. Es, por tanto, un premio bien merecido.






































