| viernes, 15 de febrero de 2013 h |

La presencia de la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas, en la reunión de presidentes de colegios provinciales de farmacéuticos, lejos de ser un hecho meramente político tiene una importancia trascendental para el sector en unos momentos en los que la sombra de la liberalización sobrevuela las oficinas de farmacia en forma de borrador de anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales salida de la mano del Ministerio de Economía. Y es trascendental porque se ha vuelto a escenificar que los máximos responsables del Ministerio de Sanidad apoyan sin fisuras un modelo que funciona y que ha demostrado su utilidad sanitaria para los pacientes y sus beneficios económicos para el conjunto del Sistema Nacional de Salud.

La presencia de Farjas en esta reunión periódica que se celebra en la sede del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos sirvió para escenificar que no solamente el Ministerio de Sanidad apoya el modelo de farmacia basado en la propiedad-titularidad, sino que son los responsables de las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias sanitarias transferidas, los principales interesados en que ese binomio no salte por los aires, tal y como se pretende desde el departamento que dirige Luis de Guindos. Así, además del apoyo demostrado por muchas instituciones del sector y por representantes de diferentes organizaciones, se puso sobre la mesa el apoyo explícito de 15 consejerías de Sanidad autonómicas (a excepción de las de Madrid y Asturias). Un apoyo que el Gobierno no debería pasar por alto en el caso de que tenga que decantarse por la opción de mantener el modelo de farmacia mediterráneo o la apuesta de liberalización de Economía.

El apoyo del ministerio debe llenar de optimismo al sector, algo que debe ser clave para mirar al futuro y solventar diferentes problemas que aparecen en el horizonte: precios notificados, subastas…