La lacra de los impagos cada vez ocupa más regiones españolas, y todo a pesar de que ya empiezan a llegar a algunas comunidades autónomas los millones de euros procedentes del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Eso es lo que ha sucedido, por ejemplo, en Cataluña, donde la Generalitat ya ha recibido más de mil de los 5.433 millones de euros que ha solicitado con cargo a este fondo. Sin embargo, las oficinas de farmacia catalanas siguen sin cobrar la factura correspondiente al mes de julio, 99 millones de euros. Y todo ello a pesar de que desde el CatSalut se había anunciado que esa factura y la del mes de agosto dependían de este fondo. Pero parece que las farmacias se han caído de la primera lista de proveedores que cobrarán sus facturas. ¿Cuándo las cobrarán? De momento la Consejería de Salud que dirige Boi Ruiz ha dicho que hasta el 31 de octubre, cuando tienen previsto que llegue otra partida de los FLA, pueda llevarse a cabo el pago. Vamos, mucha seguridad no tienen los farmacéuticos catalanes.
Resulta sangrante que unos profesionales sanitarios como los farmacéuticos, que han mostrados reiteradamente su colaboración con las administraciones públicas (en el caso catalán más si cabe) y que son una pieza fundamental de nuestro sistema sanitario sean tratados de esa manera por parte de los poderes públicos. Sí, somos conscientes de las dificultades de liquidez de algunas comunidades, pero el pago a los farmacéuticos debe ser prioritario. Pero el caso catalán es solo un ejemplo de la situación por la que atraviesan los farmacéuticos de muchas comunidades autónomas españolas. Es el caso de los boticarios valencianos. Sus facturas las tiene ya el Ministerio de Hacienda, que será el que pague las mismas. Un pago que el departamento que dirige Cristóbal Montoro calificó de prioritario. Ya veremos. Por su parte, en Canarias la vida sigue igual, a la espera de los FLA. Y en Aragón, la última comunidad en sumarse a los retrasos, más de lo mismo.






































