| viernes, 07 de diciembre de 2012 h |

El debate de la equidad en el sistema sanitario está presente desde el momento en el que se hicieron las primeras transferencias de las competencias en Sanidad a las comunidades autónomas. Si una determinada autonomía, o incluso un hospital, restringe la posibilidad de que sus pacientes accedan a técnicas, procedimientos o tecnologías que sí están disponibles en otras zonas del Estado, la discriminación y la equidad estará puesta en cuestión. El copago de los medicamentos de pacientes ambulatorios en la farmacia hospitalaria ha puesto de nuevo de actualidad las diferencias existentes entre comunidades autónomas en la dispensación de determinados medicamentos. Según ha explicado el presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), José Luis Poveda, puede haber hasta una diferencia de 80 medicamentos que en algunos sitios se dispensen en hospitales y en otros se haga en farmacias comunitarias.

Pero este no es el único, ni el más importante problema de equidad que en el ámbito farmacéutico se está viendo. Esta semana hemos conocido que Canarias está preparando un sistema de promoción de determinados equivalentes terapéuticos que serán de utilización preferente por parte de los médicos. No se va a obligar a los facultativos a utilizarlos en detrimento de los equivalentes que la Consejería de Sanidad entienda que son menos eficientes, pero si el médico quiere utilizar los menos económicos tendrá que realizar un informe justificativo que, a la vista de la presión asistencial de los profesionales solamente llegará en casos muy contados.

La cuestión de fondo es que esa selección de medicamentos que hará la Consejería de Sanidad de Canarias no tiene por qué coincidir con la que se haga en otro sitio y, además, se restringe la disponibilidad efectiva de determinados tratamientos para su prescripción por parte de los médicos, generando diferencias entre los canarios, en este caso, y el resto de los españoles.