J. R-T Madrid | miércoles, 01 de abril de 2015 h |

La Organización Médica Colegial (OMC) ha aprobado el documento ‘Medicamentos: visión social y clínica’ donde insiste en su ataque al sector farmacéutico. Una de las principales conclusiones que se desprende del documento es una acusación de prevaricación a las agencias EMA y FDA en la aprobación de medicamentos. “En las autorizaciones de medicamentos por los organismos supranacionales (FDA, EMA) ocurren errores tipo 1, dando por bueno un medicamento que no lo es, por benevolencia, por conflictos de intereses poco claros o porque no se publican los errores graves”, reza el informe. De igual forma, la OMC recalca que “la patente como valor nunca puede anteponerse al valor absoluto de la vida. En consecuencia el beneficio de la patente no puede estar por encima de los resultados en salud”.

La OMC también aboga por una visión sanitaria proactiva, que potencie la prevención por encima de la curación. Así, una de las conclusiones del documento aprobado es que “los medicamentos curan y alivian enfermedades, pero comportan riesgos y costes que hay que tener en cuenta. Constituyen una herramienta a favor de la salud humana pero no la única”. Ante ello, la organización asegura que “los desafíos que se le presentan a las políticas de salud deben pasar por modelos basados en la promoción de la salud, con la reducción de las desigualdades, el incremento del esfuerzo preventivo y la capacitación de las personas para manejar y afrontar aquellos procesos que limitan su bienestar”.

La organización también lanza un aviso a la población respecto a los medicamentos que no necesitan receta médica. “La sociedad debe estar alerta frente a los riesgos de adquisición de medicamentos sin prescripción, cuyo uso y riesgo no tiene el mismo control ni con frecuencia utilidad terapéutica”, asegura el informe.

Por último, el documento también vierte críticas a las políticas que se han seguido desde el ministerio en los últimos años. “La gestión política de la investigación pública en España la hace deficiente al no recaer la misma en responsabilidad profesional”, explican. Además, se señala que “la mayor parte de la investigación médica está financiada por la iniciativa privada y, en general, no suelen prestar interés a la prevención”, circunstancia que consideran interesada.