c. r. Madrid | viernes, 12 de septiembre de 2014 h |

España está en la vía de la recuperación, pero sigue suspendiendo en una asignatura fundamental para salir de la crisis. La apuesta por la innovación sigue siendo insuficiente, según resalta la OCDE en su último informe sobre la economía española. El documento hace una mención especial a la innovación llevada a cabo por las empresas, “demasiado baja” y a la “infrautilización” del talento. Muchas de sus recomendaciones principales van directas al cajón del Ministerio de Economía y Competitividad de cara a los Presupuestos Generales del Estado para 2015.

Bajo el gran enunciado de “fortalecer la innovación”, la OCDE recomienda, por ejemplo, profundizar en uno de los debates históricos del sistema español de Ciencia: el relativo a los incentivos fiscales a la I+D+i. El informe propone al Gobierno simplificar la certificación de las actividades de I+D para las deducciones fiscales, además de dar mayor estabilidad al apoyo financiero que otorga a la innovación. Otras de las recomendaciones para “fortalecer sosteniblemente el crecimiento” a través de la I+D+i instan a ahondar en una mayor especialización; más financiación basada en resultados y más amplias oportunidades de carrera para los investigadores doctorados industriales.

La OCDE considera importantes estas recomendaciones, pues es consciente de que lo peor para el sistema de Ciencia español está aún por llegar. Sus estadísticas, que llegan hasta 2012, ya constatan que, a pesar de que España ha hecho avances a la hora de expandir su sistema de innovación, sus principales indicadores continúan bastante por detrás de la media de los países de la OCDE y otras grandes potencias. “Y aún están por conocerse los efectos de los recortes del gasto público como consecuencia de la crisis”, añaden los autores.

Especial mención se lleva en el informe la inversión privada. Según la OCDE, el gasto total español en I+D es bajo debido al bajo gasto de las empresas, en especial las de gran tamaño. A ello se suma el hecho de que el impacto de la innovación en la economía, medido por el número de patentes y otros indicadores, también es relativamente bajo.

La OCDE cree que hay mucho camino por mejorar a la hora de incentivar a la industria. “La innovación es una inversión a largo plazo así que financiar la estabilidad es un premio”, concluyen los autores del estudio.

Eficiencia sin recortar servicios

La Sanidad no se libra de las críticas en el informe de la OCDE. El documento constata que, entre 2007 y 2012, España registró el segundo incremento más elevado en materia de desigualdad en toda Europa, y uno de los más elevados en pobreza relativa. Entre las causas diversas, la OCDE señala a los recortes en Sanidad y Educación. Recortar en Sanidad también atenta, según el informe, contra el objetivo de la recuperación, pues reduce el crecimiento económico. El foco, para los autores, debería estar en mejorar la eficiencia y no en reducir servicios. Aunque la comparativa internacional sigue favoreciendo a España al mostrar que el SNS es “relativamente eficiente”, la OCDE cree necesario ahondar en medidas que rebajen los costes sin afectar a la calidad, y pone como ejemplo la sustitución genérica.