El subdirector general de Calidad de Medicamentos y Productos Sanitarios, Carlos Lens, comentó durante la jornada ‘Medicamentos Biosimilares: presente y futuro’ la posibilidad “de tomar algún riesgo ante la normativa de no intercambiabilidad si existen circunstancias de falta de financiación, siempre y cuando no peligre la salud del paciente”. Unas declaraciones que ponen de manifiesto que la sostenibilidad del SNS fuerza a una previsión económica por la necesidad de incorporar nuevos medicamentos biológicos para mejorar los tratamientos.
A este respecto, Lens abogó por incorporar biosimilares para que la competencia entre medicamentos “haga posible mantener la calidad del sistema sin poner en peligro la financiación del sistema”, circunstancia para la cual prevé algunos incentivos regulatorios. “Tendremos que articular para que la depreciación del biosimilar no sea tan rápida y abrupta como la existente con el genérico para incentivar su desarrollo”, afirmó.
Frente a esa necesidad de crear una competencia, Lens apuntó a cuatro barreras a salvar: la científica, la comercializadora, la clínica y la regulatoria. Desde el punto de vista de la comercialización, el subdirector general de Calidad de Medicamentos y Productos Sanitarios admitió que se debe potenciar el mercado único europeo porque “son medicamentos que se van a utilizar en poblaciones muy específicas y hay que asegurar la amortización del producto para que se desarrollen”. En cuanto a los problemas regulatorios, señaló “la lentitud en la publicación de guidelines y la falta de orientación para las empresas”.
Por otro lado, según él, “la ciencia debe mejorar homogeneizando procesos y asemejarse así a los genéricos”. Así, el principal problema que observa para desarrollar biosimilares es la cantidad de ensayos clínicos necesarios, “que aumentan coste y tiempo”.






































