francisco rosa Madrid La historia de Elvira Sanz es una historia llena de éxitos académico-profesionales, los cuales se han producido a uno y otro lado del Atlántico. Doctora en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid, salió como número uno de su promoción cuando decidió cursar un MBA en la Escuela de Negocios Esden. A partir de ahí, cruzó el charco para realizar varios cursos de posgrado en escuelas de negocios internacionales, como la Harvard Business School o la Wharton University de Pensilvania. Aquella fue su primera toma de contacto con ‘el país de las oportunidades’, al que volvería una vez instalada en Wyeth. Sus primeros pinitos no los realizó en esta compañía, en la que comenzó a trabajar en 1994. Antes de eso, Sanz ya había pasado por otros laboratorios como MSD o Roche, aunque su primer puesto de responsabilidad lo ocupó en la filial de Pfizer, cuando todavía no había sido adquirida por el gigante norteamericano de los medicamentos. En 2000 se convirtió en directora general de Wyeth para España, y sus buenas maneras le sirvieron para que fuera enviada a la central de Estados Unidos en 2005, donde reportó directamente ante el CEO, que confió en ella para el proceso de reestructuración que la compañía estaba realizando a nivel mundial. Una vez culminado el proceso, volvió como directora general para el área conformada por España y Portugal, aunque la adquisición de Wyeth por parte de Pfizer en 2009 le vino de perlas, ya que mantuvo el cargo, pero esta vez en una compañía que lideraba el ranking de ventas a nivel mundial. El ascenso meteórico de Sanz, así como su estrecha relación con Estados Unidos, culminó con su elección como presidenta de la Asociación de Laboratorios Americanos (LAWG), puesto que conjugó con la pertenencia a las juntas directivas del Consejo Empresarial Americano y la Cámara de Comercio de aquel país. Asimismo, compartió mesa con su predecesor en la presidencia de Farmaindustria, Jordi Ramentol, al ostentar estos dos años una de las vicepresidencias de la patronal. Ahora sustituye al consejero director general de Ferrer en el cargo, y Sanz ha apostado por dar continuidad a la estrategia de diálogo que Ramentol ha mantenido con la Administración. Para constatarlo sirvieron sus palabras en la última asamblea extraordinaria convocada por Farmaindustria, en la que coincidió con la que será una de sus principales compañeras de batalla en los próximos meses, la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas. Esta mostró el compromiso del departamento que dirige la ministra Ana Mato con el sector farmacéutico, generador de innovación y de empleo, así como de tejido industrial. Asimismo, hizo mención a la necesidad de poner fin al problema de los impagos, para que cambie la relación entre industria y Administración. Ese será, sin duda, uno de los principales retos de la nueva presidenta de la patronal, que, por cierto, se convierte en la primera mujer en ocupar ese cargo. Preparación y capacidad no le faltan. Quizá es la paciencia lo que más va a tener que trabajar, dadas las circunstancias en las que discurrirá su mandato. | viernes, 02 de noviembre de 2012 h |