carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 21 de junio de 2013 h |

En su intento de anular las convocatorias de subastas en Andalucía, el Grupo Popular en el Congreso puso en peligro los concursos públicos de compras de hospitales en sus enmiendas a la modificación de la Ley de Garantías. El desliz se corrigió en el trámite de la ponencia, pero el texto finalmente aprobado el pasado jueves en la Comisión de Sanidad de la Cámara Baja puede traer otro efecto secundario no previsto: la desaparición de las bonificaciones en la adquisición de medicamentos por las oficinas de farmacia. Los populares creen que están salvaguardadas; los socialistas, no.

“Han anulado las bonificaciones en la farmacia, y menudo favor les han hecho”, aseguró la diputada del PSOE Guadalupe Martín, en referencia a la enmienda de la discordia, acordada entre PP y UPyD, que neutraliza cualquier actuación sobre los precios industriales de los medicamentos fijados por el Ministerio de Sanidad en el ámbito de la farmacia (los hospitales fueron excluidos), “salvo en el caso de que dicha modificación consista en un descuento porcentual o lineal aplicable en todo el territorio nacional”.

A la hora de aprobar el proyecto, que pasa ahora al Senado, el grupo popular solo contó con el apoyo expreso de UPyD, lo que da una idea del sentido de su redacción. Según el diputado popular Antonio Román, se trata de eliminar “desequilibrios por razón de residencia”. En cambio, el portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso, José Martínez Olmos, señaló que se ha optado por “centralizar e invadir competencias”.

Del PSOE solo se admitió una enmienda, la que incluía a los podólogos entre los profesionales a quienes se pueden vender directamente los medicamentos necesarios para el ejercicio de su actividad profesional. La propuesta socialista que animaba a buscar fórmulas alternativas de ahorro farmacéutico, como la extensión a toda España de las subastas de medicamentos sin patente adoptadas por el Gobierno de Andalucía, fueron rechazadas bajo el argumento de que implicaría “intereferencias” en la libre competencia.

“Se ha dicho que ir contra la subasta es ir contra una medida de ahorro. El gobierno ha demostrado que se pueden obtener ahorros en farmacia sin poner en riesgo la equidad en el acceso al medicamento en el conjunto del estado y sin poner en riesgo el abastecimiento de los medicamentos”, señaló la diputada popular Felicidad Rodríguez.

Copago farmacéutico

La herencia socialista y la sostenibilidad del sistema volvieron a aparecer como motivo del rechazo al resto de enmiendas del PSOE, algunas de las cuales también solicitaban otros grupos. El PP esgrimió la existencia de “carteras diferentes” en comunidades para oponerse a la petición de una cartera única, y el “impacto negativo” en más de cuatro puntos en la prescripción de genéricos para rechazar la solicitud de volver a la prescripción por principio activo contemplada en el RDL 9/2011 .

El mismo argumento se empleó para el copago farmacéutico. El modelo de aportación ha demostrado, según la diputada popular, un avance importante en la equidad y protección de grupos más vulnerables, como parados de larga duración. “No se justifica volver a modelos más inequitativos”, dicen en el PP, desde donde tampoco quieren hacer ninguna excepción en el ámbito de la farmacia hospitalaria. Varios grupos mantienen vivas las esperanzas de que el trámite del Senado permita mejorar el texto en este sentido.

Uno de ellos es CiU, que se abstuvo en la votación precisamente debido a que no se aceptaron propuestas sociales, como la exención del copago hospitalario o la atención primaria a los sin papeles. Su portavoz de Sanidad, Concepciò Tarruella, reconoce sin embargo los esfuerzos realizados en biosimilares y alternativas terapéuticas equivalentes (ATEs).

Para los primeros habrá una regulación específica. Las ATEs, en cambio, no consiguieron la calificación de “excepcional” que solicitaba CiU, si bien su redacción implica “que habrá una regulación y un control específico en esta materia” por parte de la Aemps.