J. Nieto Madrid | viernes, 27 de enero de 2012 h |

La Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac) acaba de lanzar una iniciativa, desligar la compra de DH de su dispensación, que resume su filosofía de ser: una línea profesional muy sanitaria donde el centro de todo es el paciente. Así lo cree su presidenta, María Jesús Rodríguez, que analiza para EG esta propuesta.

Pregunta. Con la iniciativa sobre DH Sefac aporta una idea.

R. Nuestra función es dar ideas, luego son otras instituciones las que tienen que desarrollarlas, pero están muy paradas. Me sorprende, porque aunque sean más empresariales también podrían aportar cosas, más allá de la que está cayendo económicamente.

P. El valor de la iniciativa es que sería beneficiosa para todos, ¿no?

R. Sí, fundamentalmente para los pacientes, que son los que salen perjudicados cuando deben recoger la medicación al hospital en vez de a la farmacia. Además, el hospital solo da esa medicación, mientras que en la oficina de farmacia se les da el resto y es más fácil hacer un seguimiento y una evaluación de la terapia en conjunto. En el hospital, a pesar del buen protocolo que tienen para hacer la dispensación, no conocen el resto de la medicación que toma en paciente.

P. ¿Así que también sería positivo para esa farmacia hospitalaria?

R. Sí, porque están sobrecargados. Todos ganaríamos y le costaría lo mismo a la Administración.

P. La propuesta no se enfoca a la rentabilidad de la botica sino a su labor de cara a la sociedad.

R. Exacto, está orientada sobre todo al ciudadano. Sefac sigue una línea profesional muy sanitaria y el centro de todo es el paciente. Nos encantaría tener una farmacia como la que había hace 20 años, donde se ganase dinero y no hubiese problemas económicos, pero no es nuestra misión tratar de resolver eso. Nosotros intentamos abordar la parte profesional, todo lo relacionado con el paciente.

P. En este sentido, ¿cree que el futuro de la farmacia se encuentra en su labor asistencial?

R. Efectivamente. Es la única razón de ser, porque si vamos a ser un comercio más no tiene sentido un modelo regulado. El futuro pasa por ahí, pero no todo el mundo opina lo mismo. La farmacia está en una disyuntiva. Nos tenemos que decantar por un modelo asistencial y recuperar la esencia sanitaria, o por uno en el que predomine el negocio que contemple, por ejemplo, servicios de bienestar en términos generales, como spa, podólogos…

P. ¿Confrontación de modelos?

R. Pasa cuando se quiere lo bueno de las dos cosas: no tener competencia y hacer negocio más que dar servicio al paciente. A lo mejor la vía del negocio es la correcta y estamos equivocados, pero entonces no podemos defender determinadas cosas.

P. ¿No todos estáis en el mismo barco?

R. Así es. Nuestra profesión ha tenido unos años de despiste y no hemos tenido quien nos mostrase el camino. En los años de vacas gordas solo se disfrutó de los ingresos, pero perdimos un poco el norte. Por ejemplo, pasamos de fabricar medicamentos a solo entregarlos, así perdimos un poco la entidad sanitaria.

P. ¿Se puede recuperar?

R. Por supuesto, tenemos que trabajar para ello, porque es una satisfacción personal para la mayoría de los farmacéuticos.

P. ¿El negocio ha fagocitado la actividad sanitaria?

R. Yo lo creo.

P. Por ello es importante dar a conocer a la Administración que el valor sanitario de la farmacia es necesario, ¿verdad?

R. Lo saben, pero también que no todas las farmacias van por ese camino. Eso sí, los administradores deben tener una visión más a largo plazo y ver que si rompen el modelo actual por un ahorro inmediato lo vamos a pagar toda la sociedad muy caro dentro de cinco años. Hay que potenciar la actuación de prevención y seguimiento de los medicamentos que hace la farmacia porque a la larga ahorra mucho dinero. Que nos vean como agente sanitario porque lo somos.

P. Pero no siempre ocurre así.

R. No, por ejemplo, en Castilla-La Mancha lo dijeron claro: que somos proveedores y que a ningún proveedor se le paga a 30 días, por lo que somos unos privilegiados. Pero si nos ven como simples proveedores no tiene sentido ni el margen que nos dan. Está en nuestras manos demostrar que no somos un simple proveedor, porque si es así deberemos echarnos en brazos de las cosas más peregrinas que se nos ocurran: gabinetes de higiene dental, depilación láser, podólogos… Eso no tiene nada que ver con la farmacia. Hay gente que se prepara para ese futuro, desde Sefac se pelea para que nos vean como sanitarios.

P. ¿Qué se puede hacer?

R. Ahora el último acto, la dispensación, hay una transacción económica, algo que da una imagen de comerciante. Lo ideal, sería el pago por servicios, es por lo que aboga Sefac. ¿Llegará algún día? No lo sé, la tendencia va por ahí, por modelos mixtos

P. A este respecto, ¿la iniciativa sobre DH resume la filosofía de Sefac?

R. Exacto, por eso nos gustaría hacer una prueba piloto, porque ganamos todos si funciona y se podría plantear avanzar en este sentido. Los farmacéuticos que solo quieren la rentabilidad no les interesan los DH en la farmacia.