Como si de un oráculo se tratase, adivinar cómo será el futuro es un ejercicio que siempre ha seducido al ser humano. Quizás la presentación del informe ‘Avances y retos de la salud en España: Horizonte 2020’ sea un ejercicio de predicción que se aproxime a la realidad del sector salud y farmacéutico para los próximos cinco años.
De entrada, este informe, elaborado por la consultora de comunicación Hill & Knowlton y al que ha tenido accesos en exclusiva EG, trata de detectar, mediante las opiniones de relevantes actores, cuáles son sus previsiones y cómo se imaginan que será el sector en el futuro. La principal conclusión referente a la industria farmacéutica a la que llegan los creadores del informe no es tanto una previsión, sino la constatación de que el modelo económico aplicado por la industria innovadora debe ser el paradigma a seguir en la economía española como caso de éxito inapelable.
En concreto, el informe indica que “la industria farmacéutica innovadora es el ejemplo de un nuevo modelo económico en el que debe basarse España para recuperar un papel predominante en nuestro entorno: a través de la innovación representa un verdadero motor para el desarrollo de las economías modernas. Como sector, combina de forma intensa y exitosa tres palancas esenciales: producción, internacionalización e innovación, unidas a un capital humano de primer nivel”.
La caída de ingresos de los laboratorios farmacéuticos durante los años de crisis económica han sido el detonante de la transformación del modelo económico. Ya lo indica el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, quien participa en el informe y asegura que “el sector ha soportado el 33 por ciento de las reducción del gasto sanitario público. Una disminución de 34.000 millones de euros desde 2010. Estamos a niveles de 2003”, indica.
Para superar este hándicap la industria innovadora farmacéutica ha puesto el foco en potenciar la productividad. De hecho, este sector junto al químico es el que mayor ratio de productividad registra en España. Unos 120.000 euros por trabajador, lo que supone un 71 por ciento más que la media española en este apartado.
Arnés indica los datos que hacen que el sector innovador farmacéutico sea tomado como paradigmático: “Somos el cuarto sector con mayor volumen de exportaciones, más de 10.000 millones de euros al año, cuando en el año 2000 la industria farmacéutica era el decimoséptimo.
Más allá del evidente impulso exportador, otro de los factores capitales para esta realidad hace referencia al empuje en investigación que lleva aparejado la industria. “En 2013 nuestra inversión en I+D se acercó a los 928 millones de euros, que equivalen al 10,5 por ciento de las ventas de la industria a las oficinas de farmacia en ese ejercicio y que nos convierten en la locomotora de la investigación en España, ya que representa alrededor del 20 por ciento de toda la I+D que se realiza en nuestro país”, señala Arnés.
Peticiones
Eso sí, desde la industria innovadora señalan ámbitos de actuación que lastran la actividad. En el informe se recogen peticiones como la renovación del sistema de precios y financiación para que sea estable o que se ponga el foco no en el coste del medicamento, sino en el valor que aporta a la sociedad.
Además, Arnés señala que la industria innovadora está comprometida con la sostenibilidad del sistema sanitario y con la salud de los ciudadanos. “Todos los ajustes sufridos especialmente entre 2010 y 2013 fueron asumidos responsablemente por nuestro sector en aras de lograr un sistema de salud sostenible, con una factura farmacéutica controlada –y su evolución venidera-, para garantizar el acceso futuro de los pacientes a las innovaciones terapéuticas”, concluyó.
Otro de los expertos que han ayudado a identificar el futuro del sector en los próximos años ha sido Jaume Pey, director general de la Asociación Española para el Autocuidado de la Salud (Anefp) que señala que las necesidades de salud de la ciudadanía han variado. En concreto explica que en el futuro se va a prestar especial atención a la prevención como estrategia para el ahorro económico y de recursos. “Los productos de autocuidado tienen mucho que decir en este campo”, señala Pey quien ha precisado que este término engloba los medicamentos sin receta, a base de plantas, homeopáticos, productos de dermocosmética, a lo que se conoce como grupo de productos sanitarios y a los complementos alimenticios.
Autocuidado como ahorro
Jaume Pey defiende en el informe que los productos de autocuidado representan un ahorro al SNS, ya que en gasto directo o en coste de oportunidad aportaban al sistema económico 1.260 millones de euros anuales. “Un país con un sector de autocuidado fuerte seguro que va a tener un sistema sanitario fuerte ya que, al utilizar estos productos, vamos a tardar más en ser pacientes, contribuyendo a que se puedan dedicar más recursos al cuidado de las personas que realmente lo necesitan y que están enfermas”.
Según se recoge en el informe, algunos de los retos que señala Pey se refieren a cómo dinamizar la penetración de los productos de autocuidado como fórmula para la lograr ahorros de miles de millones al sistema sanitario. “Si nosotros utilizamos productos de autocuidado tardamos más en ser pacientes. Ser pacientes significa en muchas ocasiones que voy a consumir medicamentos, y estos la mayoría de las veces, van a cargo del SNS. Con lo cual, cuanto más tiempo tardo en ser paciente, más ahorros proveo a nuestro sistema sanitario”, indica Pey.
En esa línea el informe indica que este tipo de medicamentos representa poco más del 5 por ciento en España frente a la media europea que está en el entrono del 12 por ciento.
Por último, Pey señala que la industria del autocuidado en España es un sector emergente. “muchas compañías farmacéuticas también están trabajando para estar bien posicionadas en el mundo del autocuidado para el futuro y es el indicador más claro de que estamos ante un sector emergente”, apostilló.
Farmacia de hospital como aliado
El presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), José Luis Poveda, participa también en este informe y asegura que “el farmacéutico de hospital se ha convertido en un aliado estratégico para el SNS, de cara a garantizar la solvencia y la sostenibilidad del sistema, buscando las estrategias terapéuticas más eficientes”.
En lo referente a los retos de futuro que se sucederán en su ámbito de actuación, Poveda destaca que la incorporación de la tecnología y el papel de los sistemas de información cobrarán más protagonismo. “Cada vez el sistema es más predictivo, más preventivo y, por lo tanto, un sistema que nos detecte a los pacientes, sus necesidades farmacoterapéuticas, su monitorización y el desarrollo de necesidades de estos pacientes, antes de que acudan al centro hospitalario”.
Del mismo modo Poveda señala que “cada vez la complejidad de los tratamientos es mayor y, por tanto, hace más falta una monitorización intensiva por parte del farmacéutico de hospital, en el sentido de garantizar la eficacia y la seguridad de los tratamientos”.






































