| viernes, 13 de mayo de 2016 h |

La industria farmacéutica debe levantar su mirada más allá de la píldora para ofrecer servicios de valor añadido para los pacientes. Así lo señalaron los expertos reunidos en la 7ª edición del Health 2.0 Europe 2016, el mayor encuentro europeo en salud digital, organizado por Health 2.0 en Barcelona en colaboración con Mobile World Capital Barcelona, Biocat y la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS). Un evento que ha congregado a 120 ponentes y en el que se han presentado 52 demostraciones de proyectos innovadores.

Como explicó John Pugh, experto de Accenture Interactive con una amplia trayectoria en comunicación en la industria, “es necesario poner en marcha servicios que acorten al máximo la distancia entre las compañías, los profesionales y los pacientes”. Un ejemplo de servicio que aporta valor añadido son los programas educacionales sobre la importancia del ejercicio en los pacientes que sufren diabetes. “La industria debe tener presente —dijo este experto— que sus fármacos tienen que mostrar eficacia en la vida real. Y, para lograrlo, por ejemplo, en el caso de la diabetes, es necesario que los pacientes lleven un estilo de vida saludable”.

Las dudas por parte de la industria pueden surgir en el sentido de que se vean los servicios que ofrecen a los pacientes como una forma de influenciar en éstos para que compren sus productos. “Por eso es fundamental que esos servicios estén tan alejados como sea posible de los fármacos que se ponen a la venta”, comentó Pugh. A juicio de este experto, la motivación de la industria debe trasladarse más allá de mejorar las ventas de sus productos para centrarse en “cómo pueden mejorar la salud de los pacientes ofreciendo también servicios”.

Innovaciones presentadas

Durante esta conferencia, se presentaron diversas iniciativas que pretenden mejorar algunos aspectos del trabajo de las compañías y ofrecer servicios a los pacientes. David Moreno-Domínguez presentó Mint-Labs, un software que permite almacenar, compartir y analizar con más eficacia que los métodos actuales la información proporcionada por las resonancias magnéticas. “Ahora estamos trabajando en un proyecto relacionado con la esclerosis múltiple que puede ser de mucha ayuda en la realización de ensayos clínicos”, dijo Moreno. Hay ensayos en esta patología que “fallan porque es muy difícil analizar qué resultados está teniendo el fármaco investigado en el cerebro”, dijo. Esta plataforma permite observar que “existe una correlación entre la deficiencia en la conectividad cerebral y la deficiencia motora —señaló este experto—. Por tanto, estos marcadores de imagen cerebral pueden ayudar a detectar la enfermedad incluso antes de que aparezcan los síntomas”.

Otra de las innovaciones presentadas fue Med Angel, un dispositivo que se coloca en la bolsa en la que los pacientes con diabetes guardan sus fármacos y mide constantemente la temperatura a la que se encuentran. “Esto es fundamental —comentó Amin Zayani, creador de este dispositivo—, porque cuando estos medicamentos sufren cambios bruscos de temperatura pierden eficacia”. El dispositivo está conectado con el móvil y avisa al paciente cuando la temperatura es inadecuada.