La patronal de la industria de genéricos y biosimilares norteamericana (GPhA) le ha pedido al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a través de una carta que no dificulte el acceso a fármacos genéricos y biosimilares con la adopción del Tratado Transpacífico de Comercio (TPP). Este, promovido por Estados Unidos y que involucra a otros 11 países: Japón, Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur, Vietnam, Canadá, y los latinoamericanos México, Perú y Chile, incluiría la extensión de la protección de patentes para fármacos biológicos hasta los 12 años, un periodo mucho mayor que el que muchos de los países involucrados tiene aprobados y que, de aprobarse, tendría un efecto rebote en los Estados Unidos, que vería limitada su capacidad de reducir el gasto.
“Escribimos para expresar nuestra profunda preocupación acerca de los elementos del TPP que, de adoptarse, restringirá el acceso a los productos genéricos y biosimilares de menor coste en los Estados Unidos y alrededor del mundo”, explicaba la patronal en la carta emitida.
En este sentido, la industria de genéricos y biosimilares norteamericana recuerda que han proporcionado un ahorro de 1,5 billones de dólares aproximadamente en la última década y han facilitado el acceso a productos eficaces y asequibles para todos los pacientes.
Desafortunadamente, apunta el texto, “parece que el TPP no busca mantener el equilibrio existente. Más bien, busca aislar a las empresas de marca de la competencia, lo que reduce el acceso a medicamentos para los 800 millones de personas que estarán sujetos a este acuerdo”. En concreto, explica, “el texto actual sólo promueve los intereses de la industria de marca, lo que impide el acceso al mercado para los productos farmacéuticos de menor coste de distintas formas, como la vinculación de las patentes, las extensiones de patentes y el aumento de los períodos de exclusividad”.
De hecho, puntualiza, la normativa afecta de forma directa a los fármacos biosimilares, afectando a la disponibilidad de versiones de menor coste de algunos de los productos más caros del mercado.
Acuerdo devastador
“En su forma actual, el TPP sería devastador para los pacientes de todo el mundo, muchos de los cuales carecen de los recursos necesarios para la compra de medicamentos de marca y tienen un acceso muy limitado a la atención sanitaria”. Además, señalan desde la GPhA, “se pondría en peligro la sostenibilidad de los sistemas de salud, forzando los presupuestos y economías nacionales, incluso en las naciones más desarrolladas”. Tal como está redactado el acuerdo, asevera, “podría dar lugar a cientos de miles de millones de dólares en gastos innecesarios”. Por último, la patronal exige que el tratado incluya medidas que promuevan la innovación y el acceso de medicamentos asequibles a pacientes de todo el mundo.
Esta propuesta realizada por el Gobierno de Estados Unidos ha llamado la atención al sector sanitario del país. El plan presupuestario de Obama quiere contener su precio en Medicare y, de hecho, propone reducir la patente de los biológicos de los doce hasta los siete años para reducir los costes ocasionados en Medicare, Medicaid y otros programas sanitarios.






































